Pedro Pablo Rivero, experto nanotecnólogo cubano radicado en El salvador para trabajar en temas de agricultura de traspatio, y de fertilización natural.
EL SALVADOR.- Pedro Pablo Rivero es un ingeniero experto en nanotecnología para el rescate holístico de los sistemas agrícolas, compartió sus experiencias en sistemas agrícolas utilizados en El Salvador y que también son reconocidos en Latinoamérica.
El experto abordó el tema de la agricultura convencional que usa agroquímicos y que en forma negativa ha afectado el medio ambiente, además, dijo que el cambio climático hizo erosión de los suelos y como consecuencia ha provocado la perdida de la estructura biológica del suelo.
“es un problema grave el tema de la raíz de las plantas” dijo Rivero y agregó: “hablar del problema fundamental de la raíz de las plantas es hablar del suelo, del cambio climático y el abuso que se hace de los químicos”. Explicó que con la aparición de esas sustancias procesadas, se vio el desbalance en el suelo.
Sobre la problemática del suelo nacional explicó que la tierra, ya no soporta más tiempos de sequía, para ello es necesario rescatar los suelos.
“Primero hay que resolver el problema en el suelo por el déficit de absorción, perdida del sistema inmunológico del suelo, la vulnerabilidad a la sequía, incluso por acumulación de agua” profundizó el nano tecnólogo y agregó que es importante recuperar el suelo en vista del fenómeno del niño, y de la niña.
Actualmente, Rivero, trabaja en la integración de tecnología para el rescate de los sistemas agrícolas entre ellos el trabajo en arados eco plus que permiten beneficios y aportes de las tecnologías integradas a través de una pastilla llamada Nano Gro, usando minerales naturales, tierras fertil-plus microbiano.
El experto expuso que su sistema del Nano Gro lo están utilizando muchos países latinoamericanos entre los que destacan el Instituto Zamorano de Honduras, los encargados de programas agrícolas de Nicaragua, Ecuador y Bolivia.
Agregó que uno de los puntos positivos de usar Nano Gro es que su costo es 30 % menor al de los fertilizantes comunes y que dañan la tierra; en ese sentido afirmó que la agricultura no debe verse como un negocio sino como producción para la subsistencia humana.



