Jueza federal mantiene freno a deportación de Kilmar Abrego García y cuestiona al Gobierno de Trump


Una jueza federal mantuvo vigente la orden que impide la detención o deportación del salvadoreño Kilmar Abrego García, advirtiendo irregularidades en su proceso migratorio, mientras su defensa insiste en que está listo para viajar a Costa Rica.

ESTADOS UNIDOS.- La jueza federal de distrito Paula Xinis cuestionó este lunes si el Gobierno del expresidente Donald Trump puede ser considerado confiable para cumplir las órdenes judiciales que prohíben detener o deportar al migrante salvadoreño Kilmar Abrego García, quien compareció por primera vez ante el tribunal tras meses de batalla legal.

Durante la audiencia, Xinis recordó que Abrego García ya fue deportado anteriormente “en violación de la ley” y expresó su frustración ante lo que calificó como tergiversaciones del Gobierno. “Estoy perdiendo la paciencia. ¿Por qué debería dar a los demandados el beneficio de la duda?”, preguntó la magistrada al abogado gubernamental.

El caso de Abrego García cobró notoriedad nacional luego de que fuera deportado “por error” a El Salvador y posteriormente detenido por autoridades migratorias en marzo, lo que reavivó el debate sobre las políticas migratorias en Estados Unidos.

El pasado 11 de diciembre, Xinis ordenó su liberación inmediata al concluir que el Gobierno no contaba con un plan legítimo para deportarlo. Un día después, emitió una orden de restricción temporal que impide al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) volver a detenerlo. La audiencia de este lunes tenía como objetivo determinar si dicha orden debía mantenerse vigente.

“Estoy tratando de llegar al fondo de si va a haber un proceso de deportación. No me han dicho qué es lo que van a hacer a continuación”, señaló la jueza, quien decidió mantener la orden de restricción mientras continúa evaluando el caso. Calificó la situación como “extremadamente irregular y extraordinaria”.

A su llegada al tribunal federal de Maryland, Abrego García fue recibido junto a su esposa, Jennifer Vásquez Sura, y su equipo legal por un grupo de simpatizantes que coreaban consignas como “sí, se puede”, acompañados de tambores y megáfonos. El migrante no ofreció declaraciones a la prensa.

Dentro de la sala, Abrego García se sentó junto a su equipo legal, compuesto por casi media docena de abogados, frente a un único representante del Gobierno. Su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg, describió el proceso como “una tremenda montaña rusa de emociones”.

Antes de ser liberado, el salvadoreño permaneció detenido desde agosto. La Administración Trump sostuvo que planeaba deportarlo a países como Uganda, Esuatini, Ghana y más recientemente Liberia, aunque no realizó gestiones para enviarlo a Costa Rica, país al que Abrego García accedió voluntariamente trasladarse. La jueza incluso acusó al Gobierno de haberla engañado al afirmar falsamente que Costa Rica se negó a recibirlo.

En documentos judiciales, Xinis señaló que la resistencia del Gobierno a considerar Costa Rica como opción viable y las amenazas de deportarlo a países africanos que nunca aceptaron recibirlo evidencian que la detención no tuvo como objetivo una deportación legítima y oportuna.

Los abogados de Abrego García reiteraron ante la corte que su cliente está listo para viajar a Costa Rica “hoy mismo”.

Con información de medios internacionales.