Irán amplía ofensiva contra intereses de EE. UU. en el Golfo mientras crece la tensión en Oriente Medio


En paralelo, Israel advirtió que la guerra “aún no ha terminado” y cientos de miles de personas participaron en el funeral del líder supremo iraní, Alí Jameneí.

ESTADOS UNIDOS.- La crisis en Oriente Medio escaló este jueves luego de que Irán lanzara una serie de ataques contra intereses estadounidenses en varios países árabes, en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos, que aseguró haber completado una ronda de 90 bombardeos sobre territorio iraní con el objetivo de debilitar la capacidad militar de Teherán.

La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que, si Washington vuelve a atacar, responderá con nuevas ofensivas contra bases militares estadounidenses en la región del golfo Pérsico. Según las autoridades sanitarias iraníes, los bombardeos estadounidenses dejaron 14 muertos y 78 heridos entre miércoles y jueves.

En Kuwait, las Fuerzas Armadas informaron que interceptaron tres misiles balísticos, un misil de crucero y diez drones lanzados por Irán, evitando un impacto de mayores dimensiones. El ataque dejó una persona herida y daños materiales en distintos puntos del país.

Las autoridades kuwaitíes afirmaron que los proyectiles fueron neutralizados con éxito y advirtieron que el Estado se reserva el derecho de adoptar las medidas necesarias para proteger su soberanía. Posteriormente, la Guardia Revolucionaria reivindicó la operación y aseguró haber atacado infraestructuras vinculadas a las bases estadounidenses de Arifjan y Ali Al Salem.

En Jordania, el Ejército anunció que derribó ocho misiles lanzados desde Irán antes de que alcanzaran su objetivo. Aunque la caída de fragmentos generó preocupación, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas ni daños materiales.

La tensión también se trasladó a Baréin y Catar, donde durante la madrugada se activaron alertas de seguridad y sirenas antiaéreas. En Baréin, las autoridades pidieron a la población refugiarse como medida preventiva, mientras que Catar elevó temporalmente su nivel de alerta antes de comunicar que el riesgo había desaparecido.

Ante el incremento de la violencia, los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) solicitaron al Consejo de Seguridad de la ONU condenar los ataques iraníes y adoptar una postura firme para garantizar la seguridad marítima y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que la guerra contra Irán “aún no ha terminado” y afirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel mantienen plena capacidad para responder a cualquier escenario.

Mientras tanto, cientos de miles de personas participaron en la ciudad iraní de Mashad en el funeral del líder supremo Alí Jameneí, asesinado el pasado 28 de febrero durante el inicio del conflicto, según sostiene el Gobierno iraní. La multitud acompañó el féretro hasta el mausoleo del imán Reza entre consignas contra Estados Unidos e Israel, en una ceremonia que puso de manifiesto la creciente tensión política y militar que mantiene en vilo a la región.

EFE