Inversionistas hondureños piden ayuda a Pdte. Bukele ante presunto fraude en proyecto Koriun


Manifestantes frente a la alcaldía de Choloma, Cortés, acusan a autoridades locales de abandono y exigen intervención internacional.

HONDURAS.- Con pancartas en mano y un mensaje dirigido directamente al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decenas de inversionistas hondureños del proyecto Koriun se manifestaron frente a la Municipalidad de Choloma, en el departamento de Cortés, Honduras.

“Señor Nayib Bukele, sabemos que usted tiene un corazón que trasciende las fronteras”, expresó uno de los protestantes, en un llamado desesperado ante lo que consideran un abandono total por parte de su propio gobierno.

Los manifestantes aseguran haber sido víctimas de fraude y robo por parte de quienes dirigieron el fallido proyecto inmobiliario, y denuncian la falta de respuesta de las autoridades hondureñas, lo que los ha llevado a buscar apoyo fuera del país.

“Nuestro Gobierno nos ha ignorado y nos ha robado nuestro dinero”, denunció otro de los inversionistas frente a medios locales. Los manifestantes mantienen bloqueada la entrada principal de la alcaldía y afirman que no se retirarán hasta recibir una solución o la devolución de su inversión.

El caso de Inversiones Koriun, investigado por el Ministerio Público como un fraude piramidal, ha expuesto fallas graves en la supervisión financiera del Estado y generado una crisis económica en Choloma, donde residían la mayoría de los 35,000 afectados. Aunque la empresa operó durante años sin regulación, fue hasta inicios de 2025 que la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) emitió alertas por movimientos sospechosos.

Aproximadamente 35,000 personas fueron estafadas, aunque el MP y la Comisión Nacional de Banca y Seguros sostienen que no han encontrado base de datos sobre los socios y las cantidades que habían invertido en Koriun. Pese a esta falta de información, la presidenta Xiomara Castro prometió regresar a los afectados el capital que aportaron. 

En las oficinas de Koriun en Choloma, donde hasta hace poco los socios hacían largas filas todos los días para cobrar los intereses de su inversión, ahora casi no queda rastro de la actividad que allí se vivía.

Según los testimonios que circulan de inversionistas, el grueso de los aportantes a la empresa eran trabajadores de la maquila que fueron despedidos por el cierre de las mismas, comerciantes, policías y empleados municipales. Además, estaban en este esquema de estafa personas de la tercera edad, familiares de migrantes, e incluso personas que habían sacado préstamos de instituciones bancarias para invertir en Koriun, atraídos por los altos rendimientos.