Uno de los cabecillas recibió una pena de 324 años de prisión por diez homicidios agravados, además de conspiración para cometer homicidio y agrupaciones ilícitas.
EL SALVADOR.- El Tribunal Tercero Contra el Crimen Organizado de Santa Ana, juez dos, condenó a 32 integrantes de la Mara Salvatrucha (MS-13), pertenecientes a la clica Cobras Locos Salvatruchos del programa Ahuachapán, que operaba en el distrito de Tacuba, Ahuachapán Centro.
La condena más alta fue impuesta a Willian Antonio García Rumaldo, alias “Sospechoso”, quien recibió 324 años de prisión tras ser encontrado culpable de diez casos de homicidio agravado, proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado, además de agrupaciones ilícitas.
Durante el juicio se comprobó su responsabilidad en el asesinato de Clementino Esteban Rosales, de 56 años, hermano de un agente de la Policía Nacional Civil (PNC). El crimen ocurrió el 16 de octubre de 2017 en el cantón Sincuyo, distrito de Tacuba, donde la víctima fue atacada con armas de fuego y machetes.
Asimismo, el tribunal acreditó su participación en el homicidio agravado del soldado de la Fuerza Naval José Alfredo Ascencio de la Cruz, cometido el 22 de septiembre de 2017. Según las investigaciones, la víctima fue engañada para acudir a una barbería, donde fue atacada con una escopeta y posteriormente con machetes.
Otra de las condenas destacadas fue la de Luis Ángel Hernández Vásquez, alias “Snayper” o “Sayper”, quien fue sentenciado a 134 años de prisión por cuatro homicidios agravados y agrupaciones ilícitas.
Por su parte, Elmer Eduardo Medina García, alias “Memito”, recibió 125 años de cárcel tras ser declarado culpable de cuatro homicidios agravados y el delito de agrupaciones ilícitas.
Los otros 29 procesados fueron condenados a penas que van desde los tres hasta los 95 años de prisión, por distintos casos de homicidio agravado y agrupaciones ilícitas.
De acuerdo con la resolución judicial, los delitos fueron cometidos entre 2014 y 2019 en la zona rural del distrito de Tacuba, Ahuachapán Centro, donde la estructura criminal mantenía presencia y ejecutó diversos hechos violentos.



