De acuerdo con las previsiones de las autoridades meteorológicas, el centro del ciclón tocaría tierra el próximo lunes en la zona central de Baja California Sur como huracán categoría 1 o 2.
MÉXICO.- El huracán Polo perdió intensidad este sábado al bajarse a categoría 4, luego de permanecer más de 48 horas en la máxima escala de peligrosidad. A pesar de la paulatina reducción de sus vientos, el fenómeno mantiene una trayectoria de amenaza directa sobre el noroeste del territorio mexicano y el sur de Estados Unidos, donde se prevé un doble impacto a partir del inicio de la semana.
De acuerdo con las previsiones de las autoridades meteorológicas, el centro del ciclón tocaría tierra el próximo lunes en la zona central de Baja California Sur como huracán categoría 1 o 2. Posteriormente, cruzaría el golfo de California para internarse el martes en Sonora ya transformado en tormenta tropical. En las primeras horas del sábado, el meteoro se localizó a 585 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, registrando vientos sostenidos de 250 km/h y rachas de hasta 305 km/h.
A pesar de su degradación, la fuerza de Polo ha establecido registros históricos en el Pacífico oriental. Fabián Vázquez Romaña, director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), destacó que el sistema se convirtió en el segundo fenómeno más intenso por presión mínima (detrás de Patricia en 2015) y en el tercero por fuerza de sus vientos, superando a ciclones recientes como Otis (2024) y John (2024).
Las autoridades advirtieron que las precipitaciones generadas por Polo se extenderán más allá de su punto de contacto directo. Entre el 26 y el 29 de septiembre se pronostican acumulaciones de hasta 250 milímetros de lluvia en Baja California Sur y Sonora, además de intensos acumulados en Sinaloa, Chihuahua y Durango. Las bandas nubosas, fortalecidas por la humedad de la tormenta Odalys, podrían alcanzar incluso el estado de Nuevo México en EE. UU.
El SMN descartó la formación de un “superhuracán” o la fusión de sistemas por el efecto Fujiwhara, aclarando que Odalys únicamente aporta humedad. Como medida preventiva, el gobierno mexicano mantiene desplegados equipos de Protección Civil y Conagua, con 554 refugios temporales habilitados en las entidades bajo amenaza.


