Los abogados del migrante salvadoreño Y el Departamento de Justicia pedirán al juez en Nashville esta prórroga para que pueda evaluar sus opciones y determinar otras medidas.
ESTADOS UNIDOS.- El Departamento de Justicia y los abogados de Kilmar Abrego García han solicitado este lunes al juez que lleva su caso en Tennessee una pausa de 30 días durante los que el inmigrante salvadoreño seguiría en prisión aunque el magistrado decidiera concederle la libertad provisional a la espera de juicio.
Abrego, que fue deportado a El Salvador por error en marzo y retornado en junio a Estados Unidos, se encuentra arrestado en Nashville bajo cargos criminales de tráfico de personas por un incidente en 2022 previo a su expulsión del país este año.
Aguardaba a que el juez federal de distrito, Waverly D. Crenshaw, se pronunciara sobre la petición del Departamento de Justicia de revocar una orden previa de la jueza Barbara Holmes de ponerlo en libertad a la espera de juicio, un fallo que podría conocerse tan pronto como esta semana.
Sin embargo, este domingo, sus abogados y el Departamento de Justicia acordaron solicitar que, en caso de que el juez deniegue la moción para revocar su orden de liberación, se suspenda durante 30 días (es decir, no podría salir libre durante ese periodo) para darle tiempo a evaluar sus opciones y determinar otras medidas.
En la solicitud se indicaba que los abogados de Abrego fueron informados de que, en caso de que el juez denegará la moción del Gobierno y permitiera así su liberación, sería transferido bajo la custodia del Departamento de Seguridad Nacional para iniciar un nuevo proceso de deportación.
“El Gobierno no se opone y una demora tan breve [30 días] no afectará la posibilidad de que las partes se reúnan para tratar la orden de programación propuesta ni para prepararse para el juicio”, declaró el abogado de Abrego en la presentación.
Si el juez accede a la solicitud consensuada por el Departamento de Justicia y los abogados de Abrego, invalidaría lo que la jueza de Maryland Paula Xinis (que lleva el caso sobre su deportación en el estado en el que vivía) anunció que iba a hacer: pedir una pausa de 48 a 72 horas en su expulsión del país en caso de ser liberado.
Abrego, de 29 años, fue deportado en marzo a la megacárcel para pandilleros del Gobierno de Nayib Bukele en El Salvador, una decisión que el propio Gobierno de Donald Trump calificó como “error administrativo” porque violaba directamente una orden de 2019 en contra de su expulsión a El Salvador, donde decía estar en peligro por la amenaza de las pandillas criminales.
El Gobierno de EEUU lo trajo de vuelta después de que un gran jurado le acusara en mayo de dos delitos federales ante la corte de distrito de Nashville que ahora le juzga: conspiración para transportar ilegalmente a migrantes indocumentados con fines lucrativos, y transporte ilegal de indocumentados con fines lucrativos. Abrego García se declaró inocente de ambos cargos.
Con información de Telemundo.



