El Gobierno interino anunció apoyo a las familias de las víctimas, la construcción de un monumento nacional y una revisión de la Fuerza Armada ante el nuevo escenario geopolítico.
VENEZUELA.- El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, anunció este viernes que 47 efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) fallecieron durante el ataque militar estadounidense en Venezuela la madrugada del 3 de enero, que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El funcionario ofreció las declaraciones en un acto transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), en medio de lo que calificó como una “agresión” contra la soberanía nacional.
Padrino destacó que entre los fallecidos hay nueve mujeres y aseguró que dieron su vida “defendiendo al país frente a una ofensiva desigual de medios y tecnología”. Asimismo, afirmó que 32 ciudadanos cubanos murieron durante las operaciones, en referencia a personal militar y de seguridad de la isla aliado de Venezuela. El anuncio se produce en un contexto de fuertes tensiones tras la incursión militar liderada por Estados Unidos que incluyó bombardeos y la captura de los líderes del gobierno venezolano.
El reporte de Padrino también incluye un llamado a la “fortaleza espiritual” de los militares venezolanos y la continuación del Plan Ayacucho, iniciativa de modernización castrense anunciada en 2024 que ahora, según él, debe ajustarse a la nueva realidad.
Por su parte, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras la captura de Maduro, ha ordenado la creación de una comisión para apoyar a los familiares de fallecidos y heridos, tanto en materia social como económica. También se ha aprobado la construcción de un monumento nacional en honor a los caídos, cuya ubicación está en proceso de definición.
En Cuba, miles de personas despidieron a los 32 militares fallecidos en el operativo, con un recorrido solemne por las calles de La Habana hasta el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Además, hace una semana se realizó en Caracas un acto en el que se ascendió y condecoró post mortem a los militares venezolanos muertos, en presencia de autoridades del gobierno interino y el canciller cubano.
El ataque del 3 de enero fue parte de una operación militar estadounidense denominada Operación Determinación Absoluta, que incluyó ataques a instalaciones estratégicas en Caracas y otras zonas de Venezuela y concluyó con la captura de Maduro y Flores, trasladados posteriormente a Estados Unidos para enfrentar cargos penales. La incursión marcó un hito en la historia de las relaciones entre ambos países y ha generado críticas y reacciones diversas en la comunidad internacional.
EFE



