La residencia de Shakira en El Salvador hizo historia tras agotar en menos de 24 horas las entradas para sus tres conciertos, que reunirán a unas 82 mil personas.
EL SALVADOR.- La residencia de Shakira en Centroamérica arrancó con un éxito sin precedentes luego de que las entradas para sus tres conciertos programados en El Salvador —los días 12, 14 y 15 de febrero— se agotaran en menos de 24 horas, marcando un sold out récord que movilizará a aproximadamente 82 mil asistentes.
Tras el cierre total de la boletería, miles de seguidores que no lograron adquirir entradas han comenzado a solicitar públicamente la apertura de nuevas fechas para poder asistir al espectáculo, según confirmaron las productoras Two Shows y Fénix Entertainment mediante un comunicado oficial.
De acuerdo con los organizadores, la venta de boletos desató una demanda sin precedentes en el país. Desde antes del inicio oficial de la comercialización, miles de personas permanecieron conectadas en filas virtuales que superaron la capacidad habitual de las plataformas de boletería. Pese a largas horas de espera, una gran cantidad de fans quedó fuera del sistema sin lograr concretar la compra.
Capturas de pantalla, testimonios y publicaciones en redes sociales documentaron el fenómeno: páginas colapsadas, listas de espera avanzando lentamente y usuarios que, aun ingresando temprano, no lograron asegurar sus boletos. Lejos de disminuir, la demanda continúa activa, con búsquedas constantes en plataformas de reventa legal, consultas en agencias de viaje de distintos países y solicitudes hoteleras incluso fuera de las fechas anunciadas.
En redes sociales, el mensaje se repite de forma insistente: “Por favor, Shakira, más fechas”. Seguidores de la artista expresan su deseo de que se habiliten nuevas funciones para vivir un espectáculo que ya se perfila como histórico tanto para El Salvador como para la región.
Las productoras destacaron que el impacto del concierto posiciona a El Salvador como sede de la residencia histórica de Shakira en Centroamérica, atrayendo la atención regional e internacional y consolidando al país como anfitrión de un evento cultural de gran magnitud.
“La demanda es real, comprobable y masiva”, concluye el comunicado. “No se trata de expectativa ni de especulación, sino de miles de personas que intentaron comprar entradas, que siguen buscándolas y que están dispuestas a viajar para asistir a un evento que ya marcó un antes y un después en la región”.



