“Él siempre decía que hay que hacer bien las cosas y ser honrado”, declaró el hijo del concejal fallecido.
EL SALVADOR.- Entre muestras de dolor, familiares y amigos despidieron este lunes al concejal suplente de GANA, Eduardo Crispín Sarmiento, y a su esposa, quienes murieron el domingo en un trágico accidente de tránsito registrado en la carretera antigua hacia San Salvador. El percance ocurrió cuando una caravana de motociclistas circulaba por la vía y fue impactada por un vehículo que, según testigos, habría invadido el carril contrario al intentar sobrepasar un autobús.
Antonio Sarmiento, hijo del matrimonio fallecido y quien también resultó herido en el accidente, relató que sus padres lideraban el grupo de motociclistas en el momento del impacto. “Nosotros éramos los líderes del grupo y siempre íbamos adelante con mi papá”, contó. “Es doloroso cómo, en un par de segundos, pueden pasar cosas… y saber que ya no están con uno”, agregó.
“Ese dolor no se lo quita nadie”
Visiblemente afectado, Sarmiento describió la pérdida como irreparable: “ese dolor por dentro que uno siente, eso no se lo quita nada ni nadie. Solo Dios con uno, quien le da la fortaleza”.
Durante la vela, recordó los consejos de su padre:
“Siempre nos aconsejó. Decía que, aunque él o mi mamá no estuvieran, ‘ustedes tienen que seguir adelante’. Él siempre decía que hay que hacer bien las cosas y ser honrado”, afirmó.
Decisión de dejar la motocicleta
Tras lo ocurrido, Antonio afirmó que dejará de conducir motocicleta. “He hablado con mi esposa y ya no pienso volver a andar en moto. ¿Cómo puedo hacerlo, sabiendo que por culpa de eso mis padres perdieron la vida?”, dijo.
Pide conciencia, pero no busca culpables
Aunque señaló que el vehículo involucrado habría invadido el carril, Antonio evitó responsabilizar directamente a alguien: “yo no busco culpables. La pérdida que uno tiene no se la quita nadie, es irreparable. Solo espero que la persona que iba en el vehículo esté bien”. Agregó que muchos vehículos modernos exigen precaución por su potencia: “esos vehículos son rápidos, vienen bien revolucionados. Uno tiene que saber cómo manejarlos”.
Familiares y amigos encuentran consuelo en los recuerdos y el ejemplo de vida que Eduardo Crispín Sarmiento y su esposa dejaron en su comunidad y en su familia.



