La Roja dejó atrás las dudas tras su tropiezo ante Cabo Verde y firmó una sólida victoria por 4-0 en Atlanta, impulsada por las brillantes actuaciones de Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal.
ESTADOS UNIDOS.- España reaccionó con autoridad en el Mundial 2026 y goleó 4-0 a Arabia Saudí en el estadio de Atlanta, resultado que le permite recuperar confianza y mantenerse con vida en la lucha por la clasificación a la siguiente fase.
Tras las críticas generadas por el decepcionante empate frente a Cabo Verde, el técnico Luis de la Fuente apostó por modificaciones en su alineación y un planteamiento mucho más vertical. La respuesta fue inmediata. Desde los primeros minutos, España mostró intensidad, velocidad y una versión muy diferente a la exhibida en su debut.
La apertura del marcador llegó gracias a Lamine Yamal, quien culminó una gran jugada colectiva para anotar el primer tanto español en el torneo. La joven estrella fue el principal generador de peligro y lideró los ataques de una selección que dominó ampliamente a su rival.
Mikel Oyarzabal amplió la ventaja antes del descanso con un doblete. El delantero aprovechó un balón suelto dentro del área tras un tiro de esquina para marcar el segundo, y poco después firmó el tercero con la colaboración involuntaria de Dani Olmo, cuyo remate terminó convirtiéndose en asistencia.
Con el 3-0 en el marcador, España mantuvo el control del encuentro durante la segunda mitad. Apenas iniciado el complemento, un centro desde un tiro de esquina terminó en gol en propia puerta de Arabia Saudí tras una acción protagonizada por Marc Cucurella, dejando sentenciado el partido.
De la Fuente aprovechó la amplia ventaja para mover el banquillo e introducir variantes como Ferran Torres, Yeremy Pino, Nico Williams y Mikel Merino. Aunque el ritmo del juego disminuyó en los minutos finales, la Selección continuó controlando la posesión y limitando cualquier intento de reacción del conjunto dirigido por Georgios Donis.
El marcador ya no se movió y España cerró una actuación convincente que despeja las dudas surgidas en su estreno. Con una imagen renovada, mayor agresividad ofensiva y un juego mucho más dinámico, La Roja sumó tres puntos vitales y envió un mensaje claro al resto de competidores en el Mundial 2026.



