Familiares y su equipo jurídico marcharon en solidaridad y denunciaron que el proceso carece de sustento legal.
EL SALVADOR.- Este 15 de septiembre se cumplen 100 días desde que el abogado constitucionalista Enrique Anaya fue capturado por la Policía Nacional Civil en su vivienda en Santa Tecla, el pasado 7 de junio, acusado por la Fiscalía General de la República del delito de lavado de dinero.
Familiares, amigos cercanos y miembros de su equipo de defensa marcharon en solidaridad y para exigir la liberación del jurista.
El abogado Jaime Quintanilla, parte de la defensa, manifestó que el caso será llevado ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas, al considerar que se trata de un proceso “amañado” y sin sustento jurídico. Además, pidió que la Fiscalía solicite una medida sustitutiva ante el delicado estado de salud de Anaya.
“Enrique es una persona con un sistema inmunológico débil, padece diabetes desde hace más de 20 años y no es un candidato para estar detenido. Exigimos su libertad y responsabilizamos al Estado por cualquier complicación que pueda sufrir en su salud”, declaró Quintanilla.
Asimismo, denunció que los familiares no pueden tener contacto directo con él en el centro de detención, pese a que requiere medicamentos que deben ser refrigerados y controles médicos regulares. También señalaron que no se permite el ingreso de médicos particulares, lo que agrava su situación.
“Enrique se va a descompensar, en cualquier momento… Dios no lo quiera, no quisiera escuchar eso, pero podría ser ingresado a un hospital de salud, como el mismo caso que le pasó al señor Atilio Montalvo”, advirtió su defensa.




