El pasado 7 de octubre, los diputados de la Asamblea Legislativa autorizaron que el Ejecutivo suscribiera un contrato de préstamo con el BCIE por un monto de hasta $65 millones.
EL SALVADOR.- El ministro de Hacienda, Jerson Posada, informó este jueves que El Salvador firmó con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) el financiamiento del Programa Surf City Fase II, una iniciativa del presidente Nayib Bukele para transformar la infraestructura vial y ambiental en la costa de La Libertad.
“Una inversión que impulsa el turismo sostenible y la competitividad”, afirmó Posada.
El pasado 7 de octubre, los diputados de la Asamblea Legislativa autorizaron que el Ejecutivo suscribiera un contrato de préstamo con el BCIE por un monto de hasta $65 millones, destinado a financiar la segunda etapa del programa. La iniciativa busca mejorar la infraestructura en zonas con alto potencial económico y turístico del país.
La inversión incluye estudios de diseño para proyectos clave, como la red de alcantarillado, una planta de tratamiento de aguas residuales, y el diseño actualizado de un puente sobre el río Huiza. También, se realizarán estudios topográficos, metodologías hidrológicas e hidráulicas, y planes de reingeniería necesarios para el desarrollo de las obras.
Entre las principales intervenciones viales está la ampliación de la carretera CA-2, que pasará de dos a cuatro carriles en un tramo de 8.2 kilómetros, desde la residencial Xanadú hasta El Zonte. Asimismo, se contempla la construcción de aceras, bahías para autobuses, miradores, zonas de estacionamiento, retornos en U y ciclovías. También se construirán puentes sobre el río Huiza (cantón Melara), El Palmar y El Zonte.
El programa busca mejorar el sistema de alcantarillado sanitario y el tratamiento de aguas residuales en varias playas del litoral: El Majahual, San Blas, El Cocal, Conchalío, San Diego y Cangrejera. Asimismo, se construirán nuevos sistemas en San Diego, Cangrejera y los caseríos Melara, Santacruz y San Alfredo.
También, se implementará una gestión de movilidad inteligente, mediante antenas para el monitoreo del tráfico, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y el flujo vehicular. Por otro lado, se integrarán medidas de adaptación al cambio climático, como sistemas de drenaje, barreras naturales, infraestructura resiliente para el tratamiento de aguas residuales, ciclovías y aceras accesibles.



