El Vaticano aclaró que el pontífice “está un poco resfriado”.
VATICANO.- El papa Francisco explicó hoy, con voz cansada, que no estaba bien de salud y que prefería no leer el discurso que tenía preparado al recibir a miembros de la Conferencia de rabinos europeos, pero no interrumpió las actividades de su agenda de esta mañana.
“Buenos días, los saludo a todos y les doy la bienvenida. Gracias por esta visita que tanto me gusta, pero sucede que no estoy bien de salud y por eso prefiero no leer el discurso sino dárselo y que ustedes lo lleven”, dijo el papa con voz cansada y algo ronca.
Tras las palabras de Francisco, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, aclaró que el papa “está un poco resfriado”, pero sus “actividades continúan regularmente”.
Así, el papa mantuvo las numerosas audiencias que tenía por la mañana. Y se mantiene la celebración del encuentro con cerca de 7.000 niños de todo el mundo de esta tarde en el aula Pablo VI del Vaticano.
En el discurso que entregó a los rabinos europeos, Francisco hizo mención a que “una vez más la violencia y la guerra han estallado en esa Tierra que, bendecida por el Todopoderoso, parece continuamente opuesta por la bajeza del odio y el ruido fatal de las armas”.
El pontífice argentino había pedido ya este domingo tras el rezo del ángelus un alto el fuego en la Franja de Gaza, para “que se pueda socorrer a los heridos y que la ayuda llegue a la población de Gaza, donde la situación humanitaria es desesperada”.
“Sigo pensando en la grave situación de Palestina e Israel, donde tantas personas han perdido la vida. Por favor, en nombre de Dios, cesad el fuego. Espero que se busquen todos los caminos posibles para que se evite absolutamente una ampliación del conflicto”, dijo el papa.


