EEUU condena la orden de arresto domiciliario contra Jair Bolsonaro y acusa al juez Alexandre de Moraes de amenazar la democracia


EEUU revocó el pasado mes de julio la visa al juez brasileño Alexandre de Moraes, a su equipo y a sus familiares. 

ESTADOS UNIDOS.- El Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, criticó la decisión del juez Alexandre de Moraes, miembro del Supremo Tribunal Federal de Brasil, de imponer prisión domiciliaria al ex presidente Jair Bolsonaro. El comunicado, publicado en redes sociales y replicado en portugués, sostiene que la medida “amenaza la democracia” y restringe el derecho del ex mandatario a expresarse públicamente.

El ministro Alexandre de Moraes, ya sancionado por los Estados Unidos por violaciones de derechos humanos, continúa usando las instituciones brasileñas para silenciar a la oposición y amenazar la democracia. Imponer aún más restricciones a la capacidad de Jair Bolsonaro de defenderse públicamente no es un servicio público. ¡Dejen a Bolsonaro hablar!”, expresó la oficina en su cuenta oficial.

El pronunciamiento se enmarca en la ley Magnitsky, que permite a EEUU sancionar a funcionarios extranjeros implicados en violaciones graves de derechos humanos. Según el mismo mensaje, la administración estadounidense también sancionará a quienes colaboren o incentiven ese tipo de conductas.

En mayo, la misma oficina había emitido un mensaje en portugués en el que advertía que “ningún enemigo de la libertad de expresión de los estadounidenses será perdonado”, en respuesta a una política de restricción de visados anunciada por el secretario de Estado. Ese comentario fue interpretado por simpatizantes de Bolsonaro como una crítica indirecta al Supremo Tribunal Federal.

De acuerdo con la periodista Malu Gaspar, del diario O Globo, sectores bolsonaristas con contacto en la Casa Blanca bajo el liderazgo de Donald Trump anticipan nuevas sanciones contra jueces brasileños tras la reciente orden de arresto.

El fallo de De Moraes fue dictado tras considerar que Bolsonaro incumplió medidas cautelares impuestas en el marco de la investigación por su presunto rol en los intentos de revertir los resultados de las elecciones presidenciales de 2022. El ex jefe de Estado participó por videollamada en una manifestación realizada el domingo en varias ciudades de Brasil, lo que violaría la prohibición de utilizar redes sociales o comunicarse públicamente, impuesta por la Justicia.

Familia pide la destitución del juez
Por su parte, el senador brasileño Flávio Bolsonaro pidió este lunes que el Senado inicie un proceso de destitución contra el magistrado de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, después de que este decretara la prisión preventiva de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, por violar medidas cautelares.

Flávio afirmó en entrevista con la filial brasileña de la CNN que la resolución «no tiene ni pies ni cabeza» y dijo que era una decisión «cobarde» e «inmoral» de De Moraes, instructor del caso contra el expresidente por supuestamente liderar un intento de golpe de Estado tras su derrota electoral en 2022.

«No tiene condiciones (de seguir siendo magistrado); está llevando a la Corte a un gran desgaste», declaró el político, quien aseguró que hay «decenas de senadores» dispuestos a apoyar el proceso y que hablará con el presidente del Senado sobre el asunto.

La familia Bolsonaro ya había pedido en otras ocasiones la destitución de De Moraes, el principal blanco de ataques de la ultraderecha, pero la medida no había recabado un apoyo significativo en la Cámara alta.

El expresidente Jair Bolsonaro se convirtió este lunes en el cuarto exjefe de Estado de Brasil en ser apresado desde que el país recuperó la democracia en 1985, junto con Luiz Inácio Lula da Silva, Fernando Collor y Michel Temer, y el décimo en la historia del país.Categorías