Aguirre destacó que la herramienta puede ser positiva si se usa para agilizar la entrega de medicamentos, pero advirtió que recurrir a farmacias privadas implica costos mucho más altos para el Estado.
EL SALVADOR.- El secretario general de SIMETRISSS, Rafael Aguirre, afirmó que la plataforma Doctor SV es “una buena herramienta digital” que facilitará la atención primaria, pero sostuvo que no puede presentarse como la solución al problema estructural del sistema de salud salvadoreño.
Aguirre enfatizó que la telemedicina no es nueva, ya que el ISSS la utiliza desde hace más de 15 años, y que su función es complementar, no reemplazar, la atención presencial:
“Telemedicina es una herramienta más dentro del sistema de salud… no va a ser lo que nos va a sacar adelante; es un complemento”.
Éxito limitado y dependiente de accesibilidad digital
Según explicó, el impacto positivo será mayor en pacientes jóvenes, inmunocompetentes o con problemas leves como diarreas o gripes, pero su alcance está condicionado por la brecha digital del 80% entre zonas urbanas y rurales y por el analfabetismo digital.
Aplaudió que se haya ampliado el rango de edad e incluido salud mental, área donde considera que la telemedicina tiene “un impacto real” debido a que no requiere examen físico inmediato.
Telemedicina podría servir para detectar y agilizar desabastecimiento
Aguirre consideró positivo el convenio con farmacias privadas, pero advirtió que comprar medicamentos al detalle es mucho más caro que mediante licitaciones institucionales.
Sostuvo que si Doctor SV estuviera abierto a toda la población —incluidos pacientes del ISSS y del MINSAL— podría funcionar como un “termómetro” real para identificar el desabastecimiento y evitar que la discusión se contamine con “troles o especulación”.
Pero alertó que la aparente solución podría terminar siendo más costosa si no se resuelve el problema estructural de compras públicas.
Sistema saturado por falta de medicamentos y crecimiento de enfermedades crónicas
Aguirre alertó que en los hospitales continúa llegando un alto número de pacientes con diabetes, hipertensión e hipotiroidismo descompensados, en parte por la falta de medicamentos y sustitutos adecuados. Eso genera complicaciones como:
- infartos,
- derrames cerebrales,
- hiperglicemias severas,
- descompensaciones por cambios de medicación.
Añadió que la prevalencia de enfermedades crónicas en El Salvador es más alta que la esperada internacionalmente: diabetes arriba del 18% y hipertensión cerca del 40%, incluso en pacientes entre 20 y 30 años.
Esta situación —dijo— ha generado la necesidad inmediata de unas 500 camas hospitalarias, aun si se descongestiona con telemedicina.
Déficit médico y horarios insuficientes
Señaló también que el ISSS enfrenta un déficit de 4,000 a 6,000 médicos y que muchos pacientes saturan hospitales porque las unidades cierran temprano:
“Si yo le ofrezco a la población solo horarios de 7 a 3, ¿a dónde consulta cuando sale de trabajar? A los hospitales”.
Propuso ampliar horarios y reorganizar el primer y segundo nivel de atención para evitar que casos leves lleguen a emergencias.
Nuevo edificio del Hospital Rosales: falta claridad
Aguirre pidió precisión sobre el rol del nuevo edificio del Hospital Rosales. Explicó que, según el render presentado por el ministro de Salud, el edificio funciona como un centro de cirugía ambulatoria con áreas para neurocirugía, ortopedia y cirugía plástica, pero sin camas hospitalarias registradas.
Indicó que sin un plan nacional claro —que articule telemedicina, hospitalizaciones y fortalecimiento del primer nivel— la población seguirá percibiendo que los programas “no resuelven lo esencial”.



