Cayetano Cruz advirtió sobre criminalización de estudiantes en zonas populares.
EL SALVADOR.- La reciente implementación del cerco militar en San Bartolo, Ilopango, que incluye un operativo de 1,500 soldados y 500 policías, ha reavivado el debate sobre los métodos del gobierno para combatir a las pandillas, particularmente en lo que respecta a su impacto en sectores juveniles de comunidades vulnerables.
El concejal de San Salvador Este, Cayetano Cruz, criticó al gobierno por lo que considera un uso desproporcionado de la fuerza y una estrategia que, en lugar de generar confianza, podría alimentar la estigmatización de jóvenes en zonas populares.
“A mí me preocupa que criminalicen a la juventud de lugares humildes”, señaló Cruz, al referirse a los recientes operativos en centros educativos como el INFRAMEN, el Instituto Nacional Albert Camus y el Instituto Nacional Técnico Industrial (INTI), donde se capturó a varios estudiantes por presunta vinculación con pandillas. Según la Fiscalía General de la República, tienen testimonios sobre agresiones sexuales, consumo de drogas y agresiones físicas que supuestamente cometían los estudiantes arrestados.
“¿Por qué no van a un colegio populoso donde va la gente millonaria? Háganles antidoping también”, cuestionó el concejal, quien también sugirió que se realicen pruebas similares en instituciones del Estado. “Vayan a los ministerios y háganle pruebas a los directores, a esa gente de alto nivel, a ver si no encuentran lo mismo (positivo a drogas). ¿También los van a meter presos? A esos no“, reclamó.
Según el concejal, no se han presentado pruebas que confirmen que los estudiantes detenidos pertenecen a pandillas. “Si en el INFRAMEN dicen que había estudiantes que consumían droga (y cometido otros delitos), no existen pruebas que nos indiquen que sí pertenecían a pandillas”, expresó.
Asimismo, Cruz cuestionó la narrativa oficial sobre el “éxito” del combate a las pandillas, al señalar contradicciones entre la afirmación de que “el país es el más seguro del continente” y la necesidad de cercar militarmente a Ilopango. “Si existe inteligencia policial, si saben dónde están (los pandilleros), ¿por qué montar una escena con drones? Parece más una película de Hollywood”, expresó, sosteniendo que esta estrategia de seguridad sería más un plan de marketing para desviar la atención de otros temas.
Por su parte, Hernán Carrasco, también concejal de San Salvador Este, defendió el operativo militar como una herramienta que ha fortalecido la capacidad del Estado para actuar rápidamente ante las denuncias ciudadanas. “Hoy, la gente ya no tiene miedo, denuncia porque sabe que habrá una respuesta inmediata”, afirmó, al indicar que hubo denuncias en redes sociales sobre reorganización de pandilleros.
Carrasco también valoró el papel de la inteligencia estatal, destacando que gracias a ella se logró desarticular a los presuntos grupos en formación dentro de instituciones educativas. “Sí está funcionando”, aseguró.
El cerco de seguridad en Ilopango es parte de una serie de medidas impulsadas por el gobierno para evitar que pandilleros intenten reorganizarse en distintos puntos del país. Sin embargo, para políticos como Cruz, este tipo de acciones deben ser revisadas con mayor cuidado para evitar que se vulneren los derechos de jóvenes que no necesariamente están vinculados con el crimen organizado.





