El 54% de los salvadoreños aprueba el trabajo de la Asamblea Legislativa en el último año, una caída de 18 puntos porcentuales.
EL SALVADOR.- Una reciente encuesta de LPG Datos, realizada por la unidad de investigación social de La Prensa Gráfica, muestra un cambio significativo en la aprobación de la Asamblea Legislativa. El 54% de los salvadoreños aprueba el trabajo de la Asamblea en el último año, lo que representa una caída de 18 puntos porcentuales en comparación con 2022. Este descenso ha sido aprovechado por la oposición para lanzar críticas hacia el poder legislativo.
Por otro lado, la misma encuesta revela que el 85.2% de los salvadoreños aprueba la gestión del presidente Nayib Bukele, lo que subraya el continuo respaldo popular hacia su gobierno.
En este contexto, el analista político Carlos Huezo dio su perspectiva sobre los resultados de la encuesta y el uso político que se le está dando. Para Huezo, las críticas de la oposición están motivadas por intereses políticos y buscan “atacar la gobernabilidad del presidente y de la Asamblea Legislativa”. Según el analista, estas críticas son “tendenciosas y maliciosas” porque buscan desacreditar el trabajo de los diputados y crear una narrativa negativa alrededor de su labor.
Huezo destacó que, a pesar de la caída en los números de aprobación de la Asamblea Legislativa, “toda esa gobernabilidad” se construyó tras un periodo de bloqueos al poder Ejecutivo. Según el analista, la gobernabilidad y la estabilidad política han sido claves para el cambio que se está viviendo en el país.
Respecto a la presidencia, Huezo señaló que “este tipo de encuestas refuerzan la credibilidad del presidente Bukele”. Para el analista, los resultados muestran que Bukele continúa en la ruta “correcta”, consolidando el respaldo popular.
Finalmente, Huezo advirtió que “romper esa gobernabilidad no es dañar al presidente ni a su partido, es dañar al pueblo”. En conclusión, cualquier intento de socavar el poder legislativo y presidencial solo tiene un impacto negativo en el bienestar de la población salvadoreña.



