El expresidente del BCR, Carlos Acevedo, afirma que actualmente, existe impacto positivo en sectores como el turismo y los bienes raíces.
EL SALVADOR.- Desde el inicio de la gestión del presidente Nayib Bukele, el país ha experimentado una significativa mejora en la seguridad, lo que ha permitido la reducción de homicidios a niveles “históricos”. Sin embargo, las opiniones sobre los efectos de esta mejora en la situación económica son divididas entre analistas políticos y economistas.
El analista político, Carlos Araujo, sostiene que, aunque la seguridad ha mejorado, el país aún no ha logrado aprovechar este logro para generar un “milagro económico”. Araujo dijo que la situación económica era “mejor” antes de 2022, cuando las pandillas aún controlaban los territorios.
“Antes del 2022, cuando no estaba el régimen de excepción, cuando las maras todavía estaban controlando los territorios, la situación económica de las familias salvadoreñas era mejor que la de ahora”, expresó en una entrevista de televisión, la mañana de este miércoles.
Por otro lado, el economista y expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo, reconoce los avances en seguridad, y afirma que existe impacto positivo en sectores como el turismo y los bienes raíces. Sin embargo, advierte que el país sigue a la cola de la región en términos de crecimiento económico y que la tasa de pobreza sigue siendo un reto importante.
“En cuanto a los hogares, si analizamos las tasas de pobreza, en los años 90, cuando Alfredo Cristiani asumió su primer año de gobierno, la pobreza era del 60%. Durante el mandato de Elías Antonio Saca, en 2006, esta tasa se redujo al 30%. Posteriormente, subió y luego volvió a bajar, actualmente nos encontramos con una tasa de pobreza de hogares del 27.8%“, explicó.
El expresidente del BCR considera que la consolidación de la seguridad es un paso importante para abordar de manera efectiva la pobreza y generar empleo.
A pesar de las diferencias en sus enfoques, ambos coinciden en que la seguridad es un logro importante del gobierno de Nayib Bukele. Sin embargo, señalan que el siguiente reto es cómo utilizar ese avance para mejorar la situación económica y reducir la pobreza de manera estructural, una tarea que aún está pendiente.





