La Cámara de Representantes lo aprobó con con una abrumadora mayoría de 427 votos a favor y el Senado con una moción de consentimiento unánime. El presidente ha dicho que la firmará.
ESTADOS UNIDOS.- El Senado de Estados Unidos aprobó este martes, mediante una moción de consentimiento unánime impulsada por el líder de la minoría, Chuck Schumer, un procedimiento que permite considerar automáticamente aprobado el proyecto de ley sobre la divulgación de los archivos de Jeffrey Epstein en cuanto llegue desde la Cámara de Representantes. Con esta maniobra, el Congreso da luz verde definitiva a la iniciativa que obliga al Departamento de Justicia a publicar miles de documentos relacionados con el delincuente sexual y su red, sin necesidad de más votaciones.
La Cámara había respaldado el proyecto horas antes con una abrumadora mayoría de 427 votos a favor y solo uno en contra, un triunfo bipartidista para los legisladores Thomas Massie (republicano por Kentucky) y Ro Khanna (demócrata por California), principales impulsores de la propuesta.
Schumer celebró la medida y afirmó que la aprobación rápida es esencial para las víctimas. “Tan pronto como llegue desde la Cámara aprobaremos el proyecto sin cambios, sin demoras. Las sobrevivientes han trabajado muy duro para llegar a este momento”, dijo.
¿Qué exige la legislación?
El proyecto de ley ordena a la fiscal general, Pam Bondi, publicar —en un formato consultable y descargable— todos los registros no clasificados vinculados con Epstein y su cómplice Ghislaine Maxwell: comunicaciones internas del Departamento de Justicia, registros de vuelo, materiales de investigación y documentos que mencionen personas y entidades relacionadas con él.
La divulgación deberá realizarse en un plazo máximo de 30 días tras la firma presidencial, aunque Bondi podrá censurar información que identifique a víctimas o comprometa investigaciones activas.
Presión de las víctimas y divisiones internas
Antes de la votación, Massie, Khanna y la congresista Marjorie Taylor Greene encabezaron una emotiva conferencia de prensa junto a más de una docena de sobrevivientes, quienes exigieron al Senado actuar sin dilaciones.
Massie subrayó que se opone a cualquier cambio que retrasara la publicación: “Si quieren añadir protecciones adicionales para estas sobrevivientes, adelante. Pero si hacen algo que impida cualquier divulgación, no están del lado del pueblo”.
El giro de Trump
La iniciativa ganó impulso en la Cámara gracias a una petición interna que permitió llevarla al pleno sin el apoyo total del liderazgo republicano. Frente a un creciente respaldo bipartidista, el presidente Donald Trump cambió de postura el domingo en la noche y pidió a los republicanos votar a favor, tras haber intentado previamente frenar la medida.
Trump prometió firmar la ley al recibirla, argumentando que permitir su aprobación permitirá al Partido Republicano “pasar página” y enfocarse en la economía. No obstante, fue criticado por sobrevivientes como Jena-Lisa Jones, quien lo acusó de politizar el caso. “Por favor, presidente Trump: deje de politizar esto. No se trata de usted”, declaró.
La Casa Blanca respondió señalando que “los demócratas y los medios sabían desde hacía años sobre Epstein y no hicieron nada”, defendiendo que Trump ahora impulsa la transparencia.
Documentos ya publicados
El Departamento de Justicia ha entregado decenas de miles de documentos al Comité de Supervisión de la Cámara, que ya ha hecho públicos algunos. Entre ellos figuran correos electrónicos que mencionan a Trump, aunque ninguno lo acusa directamente de delitos. El expresidente ha negado reiteradamente cualquier implicación en las actividades criminales de Epstein.
Epstein, quien en 2008 se declaró culpable de solicitar prostitución con una menor, fue arrestado nuevamente en 2019 por tráfico sexual de menores y murió un mes después en prisión, en lo que las autoridades calificaron como suicidio.
Con el trámite acelerado aprobado en el Senado, la divulgación completa —con excepciones para proteger víctimas y procesos activos— podría ocurrir en cuestión de semanas, marcando un nuevo capítulo en uno de los casos más polémicos de la política y la justicia estadounidense.
CON INFORMACIÓN DE EFE Y TELEMUNDO


