El proyecto, denominado “La Tumba”, estaría ubicado en una zona aislada del Chaco cruceño y busca impedir que los reclusos de alta peligrosidad dirijan organizaciones criminales desde prisión.
EL SALVADOR.- El gobernador de Santa Cruz, Bolivia, Juan Pablo Velasco, anunció que gestiona recursos para construir una cárcel de máxima seguridad inspirada en el modelo penitenciario del presidente salvadoreño Nayib Bukele, con el objetivo de aislar a los delincuentes considerados peligrosos e impedir que continúen operando desde los centros penitenciarios.
El complejo, que llevaría el nombre de “La Tumba”, estaría ubicado en una zona aislada del Chaco cruceño, al sur del departamento, lejos de los principales centros urbanos. Según Velasco, el proyecto contempla vigilancia permanente, comunicaciones externas estrictamente controladas mediante videollamadas y un régimen de máxima seguridad ajustado a la legislación boliviana.
“Se acabaron las cárceles convertidas en oficinas del crimen organizado. Los delincuentes peligrosos deben estar aislados de la sociedad, no dirigiendo sus negocios desde una celda”, afirmó el gobernador.
Asimismo, sostuvo que la propuesta busca mantener el respeto a los derechos de los privados de libertad, pero eliminar los privilegios que, según sus declaraciones, permiten a algunos reclusos continuar con actividades criminales desde prisión.
El proyecto toma como referencia el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, construido para albergar a integrantes de pandillas y otros grupos criminales.
Palmasola, uno de los principales desafíos penitenciarios de Bolivia
Actualmente, Bolivia cuenta con una cárcel clasificada como de máxima seguridad: Chonchocoro, ubicada en el altiplano del departamento de La Paz.
En Santa Cruz funciona el penal de Palmasola, considerado el más poblado y conflictivo del país. En agosto de 2013, un enfrentamiento entre reclusos dejó 35 personas fallecidas, entre ellas tres extranjeros y un bebé de 18 meses. En 2015, el papa Francisco visitó ese centro penitenciario.
De acuerdo con información difundida a principios de septiembre por la Defensoría del Pueblo, el sistema penitenciario boliviano alberga a más de 33,000 personas en 46 centros de reclusión, con un hacinamiento cercano al 109 %.
La iniciativa anunciada por Velasco plantea separar a los internos considerados de mayor peligrosidad del resto de la población penitenciaria. Por el momento, el gobernador informó que gestiona los recursos para concretar la construcción del complejo.



