El programa PRODEPORTE II contempla la reconstrucción de 13 escenarios deportivos en nueve departamentos del país, con el objetivo de fortalecer el acceso al deporte, la inclusión y el desarrollo comunitario.
EL SALVADOR.- El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Ministerio de Hacienda de El Salvador firmaron el pasado 28 de abril un convenio de préstamo por US$150 millones para ejecutar el Programa de Construcción de Infraestructura y Rescate de Escenarios Deportivos a Nivel Nacional (PRODEPORTE II).
La iniciativa permitirá la modernización y reconstrucción de 13 escenarios deportivos ubicados en nueve departamentos del país, incorporando estándares técnicos internacionales y condiciones de accesibilidad universal, con el propósito de garantizar instalaciones seguras, inclusivas y de alta calidad para atletas, estudiantes y comunidades.
Con este proyecto, las autoridades buscan ampliar la cobertura territorial hacia el interior del país y descentralizar la infraestructura deportiva, facilitando el acceso de más salvadoreños a espacios adecuados para la práctica deportiva y la recreación.
El BCIE destacó que PRODEPORTE forma parte de una estrategia de largo alcance que inició con la renovación, rehabilitación y equipamiento de escenarios deportivos en San Salvador y La Libertad, donde actualmente se practican 31 disciplinas deportivas.
Según la institución, estas obras han beneficiado a más de 100 mil deportistas, de los cuales más de 29 mil son mujeres. Además, las instalaciones sirvieron como sede de los XXIV Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023, cumpliendo con estándares internacionales para competencias de alto nivel.Con la firma de este nuevo convenio, el apoyo total del BCIE al sector deportivo salvadoreño asciende a US$315.2 millones, consolidando la intervención de 21 escenarios deportivos en todo el país.
El organismo regional señaló que el proyecto está alineado con las prioridades estratégicas nacionales y con la Estrategia Institucional 2025-2029 del BCIE, enfocada en mejorar la calidad de vida mediante inversiones en infraestructura social que contribuyan a la salud física y mental, la prevención de la violencia y la cohesión comunitaria.

