El programa inició con 50 niños en el reparto Las Cañas, y ahora cuenta con más de 500 jóvenes atendidos semanalmente en 15 comunidades de San Salvador.
EL SALVADOR.- Las jóvenes atletas del programa “Comunidades Sin Fronteras” asistieron este viernes al estadio Las Delicias para apoyar a la Selección Mayor Femenina de El Salvador en su primer amistoso de la fecha FIFA contra Costa Rica.
La actividad tuvo como objetivo motivar a las jugadoras para que puedan visualizarse representando al país en el futuro dentro de la cancha.
El proyecto es liderado por el presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, y funciona como una herramienta de transformación en los barrios y colonias de San Salvador.
La iniciativa inició hace poco más de dos años con 50 niños en el reparto Las Cañas, en Ilopango, expandiéndose luego a zonas como La Campanera, Mejicanos y Soyapango, alcanzando actualmente a más de 500 niños atendidos semanalmente en 15 comunidades del departamento.



El legislador detalló que el programa ha conformado una selección sub-15 que recientemente disputó un partido contra la preselección nacional de la misma categoría. También, el diputado destacó que cuatro niñas del proyecto, dos residentes en Ilopango y dos en Soyapango, ya se integraron a los entrenamientos oficiales tras ser convocadas a la preselección nacional sub-15 de El Salvador.
Finalmente, el presidente de la Asamblea Legislativa explicó que las escuelas de fútbol se instalaron en espacios públicos y canchas que anteriormente estaban bajo el dominio de las pandillas. Asimismo, atribuyó la recuperación de estos lugares a las decisiones del presidente Nayib Bukele y al acompañamiento brindado desde el órgano legislativo para lograr la reintegración de las familias en las comunidades vulnerables.


“Tomamos la decisión de ir a canchas y espacios públicos que habían sido abandonados y que pertenecían a las pandillas… Sin las decisiones del presidente Nayib Bukele y el acompañamiento desde la Asamblea Legislativa, esto no fuera posible porque esos espacios seguirían en dominio de las pandillas. Gracias a Dios, eso ya cambió”, concluyó.

