ASILECHE respaldó la reforma al marco regulatorio lácteo y afirmó que contribuirá a garantizar el abastecimiento de productos, fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar la competitividad del sector.
EL SALVADOR.- La Asociación Salvadoreña de Ganaderos e Industriales de la Leche (ASILECHE) expresó su respaldo a las medidas impulsadas por el Gobierno para modernizar el marco regulatorio del sector lácteo, con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria, garantizar el abastecimiento de productos y mejorar la competitividad de la industria nacional.
A través de un comunicado, la gremial destacó que la reforma elimina una restricción que impedía la comercialización de productos elaborados con leche en polvo bajo estrictos estándares internacionales de calidad e inocuidad, una medida que, según la organización, coloca a El Salvador en línea con las prácticas aplicadas en otros países de la región.
ASILECHE señaló que el cambio normativo permitirá enfrentar de mejor manera los riesgos asociados a fenómenos climáticos como El Niño, que pueden afectar la disponibilidad de materia prima. Además, afirmó que la leche en polvo constituye una herramienta complementaria para asegurar el abastecimiento de productos lácteos sin sustituir la producción nacional.
La asociación también reiteró su compromiso de continuar adquiriendo leche grado “A” a productores salvadoreños que cumplan con los estándares de calidad establecidos, y aseguró que la industria seguirá acompañando al sector ganadero mediante programas de tecnificación, asistencia y mejora de la productividad.
Asimismo, destacó las acciones del Ministerio de Agricultura y Ganadería orientadas a incrementar la producción de leche fluida mediante programas de apoyo al sector. Según ASILECHE, productores e industriales forman parte de una misma cadena productiva que busca garantizar alimentos nutritivos, seguros y accesibles para la población.
Finalmente, la gremial reconoció la decisión del Gobierno como una medida técnica y oportuna que contribuye a fortalecer la seguridad alimentaria, la competitividad económica y el bienestar de las familias salvadoreñas.




