Este lunes 12 de mayo comenzó el juicio al rapero y empresario musical, por una serie de actos violentos y de utilizar a sus empleados para obligar a varias mujeres a tener relaciones sexuales.
EE.UU.- Este lunes arrancó el juicio contra el magnate de la música Sean “Diddy” Combs, en el Tribunal Federal del Distrito del Bajo Manhattan.
La jornada arrancó con los alegatos iniciales de los abogados que representan a las partes. Fue ahí que se presentó la abogada Emily A. Johnson, una de las fiscales que presentó los ejes de la parte acusadora: establecer que “Diddy” dirigía una organización criminal destinada al abuso.
“Para el público, era Puff Daddy o Diddy”, dijo la Sra. Johnson, en declaraciones recogidas por medios internacionales como el New York Times. “Un ícono cultural, un empresario, una figura imponente. Pero tenía otra faceta, la de alguien que dirigía una organización criminal”.
Johnson continuó: “Durante este juicio, escucharán sobre 20 años de crímenes cometidos por el acusado. Pero no lo hizo solo. Contaba con un círculo íntimo de guardaespaldas y empleados de alto rango que lo ayudaron a cometer crímenes y a encubrirlos”.
Por su lado, la defensa de Sean “Diddy” Combs, ha admitido que su representado es violento, que consume drogas y que tiene problemas de ira. Pero afirman que no es culpable de lo que se le acusa.
“Este caso trata de la vida sexual privada y personal de Sean Combs”, señaló Teny Geragos, abogado de Sean Combs, “que no tiene nada que ver con sus negocios legales”.
Sean “Diddy” Combs, fue arrestado en septiembre pasado, y ha permanecido en prisión hasta ahora, tras frustrarse los intentos de obtener su libertad bajo fianza. En el juicio enfrenta cargos de conspiración con fines de extorsión, tráfico sexual y transporte para ejercer la prostitución, por los que arriesga pena de cadena perpetua.



