Las personas amparadas al TPS quedarán sin la protección a la deportación a partir del 8 de septiembre.
LOS ÁNGELES.- El fallo de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito favoreció a la administración Trump, ahora las personas amparadas al programa Estatus de Protección Temporal (TPS) oriundas de Honduras y Nicaragua, quedarán expuestas a una deportación al perder los beneficios que les brindaba este alivio migratorio.
Esta decisión judicial le cambiará la vida a 72,000 hondureños y 4,000 nicaragüenses que desde 1999 recibieron autorización para trabajar y un número del seguro social; asimismo contaban con una protección ante una eventual orden de deportación; por lo tanto, expertos aconsejan a esta población que actúe con calma y que busque ayuda legal.
En medio de la incertidumbre, Evelyn Hernández, organizadora de campañas de TPS, plantea que las personas beneficiarias de este programa tienen que asegurarse de acudir con abogados especializados en migración, para garantizar una orientación profesional y evitar ser víctima de un engaño.
“Lo que deben hacer es tener una consulta con un abogado que tenga trayectoria en casos de migración y que esté registrado en la Barra de Abogados de California”, puntualiza Hernández, activista del Centro de Recursos Centroamericanos (Carecen) en Los Ángeles.
Como se pudo observar en el fallo judicial, advierte la activista, las cortes no están a favor de los migrantes bajo TPS; en ese sentido, cada persona tiene que ver cuál es la realidad de su caso y no correr riesgos yendo a buscar asesoría con personas que no tengan la experiencia suficiente en el tema.
En caso de no tener un abogado, los expertos aconsejan acudir a organizaciones no lucrativas que ofrecen asesoría legal profesional a bajo costo.
En este momento, plantea la abogada de inmigración Elizabeth Uribe, lo primero que deben hacer es revisar su expediente y determinar bien cuál es el siguiente paso a seguir, ya que las personas con mayor peligro son aquellas que tenían una orden de deportación antes de ser amparadas por el TPS.
Cuando un abogado revisa el historial de una persona, sostiene la jurista, puede encontrar si un juez emitió una orden de deportación o si una salida voluntaria se convirtió en deportación.
“Si una persona ya no tiene ese alivio que brinda el TPS, la orden de deportación puede tomar efecto en cualquier momento”, indicó Uribe, enfatizando que es clave asegurarse de que la consulta se haga con un abogado.
Las personas con orden de deportación no tienen derecho a hablar con un juez y tampoco pueden pedir una fianza, señala el abogado de inmigración Álex Gálvez.
En cambio, añade el experto, hay personas que son elegibles para la residencia permanente; califican quienes tienen una entrada por medio del permiso de viaje conocido como advance parole, y las que tienen hijos e hijas que van cumplir o son de 21 años de edad nacidos en Estados Unidos, igual quienes están casados con un cónyuge que tiene ciudadanía estadounidense.
El abogado agrega que todas aquellas personas que nunca han estado en una corte de inmigración pueden someter una petición de asilo afirmativo.
“Tienen la opción de someter el asilo afirmativo para obtener protección contra un arresto y seguir teniendo permiso de trabajo; porque después de cinco meses con el asilo se puede solicitar el permiso de trabajo”, detalló Gálvez.
Las personas que en algún momento estuvieron en una corte de inmigración, es normal que reciban una notificación para presentarse a un tribunal. Y dado que cada caso es diferente, los expertos advierten que lo mejor es que un abogado revise cada caso individualmente.



