Analistas: mercados, antiguos focos de mafias, narcotráfico y pandillas


Aseguran que el objetivo es buscar poner fin al desorden.

EL SALVADOR.- El mercado San Miguelito, recientemente inaugurado, ha sido destacado por analistas como un proyecto emblemático que no solo mejora la infraestructura, sino que también busca transformar la cultura de los mercados en El Salvador. “El presidente reivindica a los vendedores y a los compradores de este mercado” “mercado San Miguelito: más que infraestructura, un llamado al cambio de conducta y modernización”, expresó el analista Mauricio Rodríguez en el programa Las Cosas Como Son.

Históricamente, los mercados eran “lugares donde ocurrían muchas cosas, no solo hacinamiento y suciedad. Eran recintos donde redes de mafias lavaban dinero, operaba el narcotráfico y se aliaban con pandillas y crimen organizado”, explicó por su parte, el analista Aldo Álvarez.

Señaló que estos delitos generaban precios artificiales y abusivos, afectando principalmente a los ciudadanos con menos ingresos.

El experto relató también cómo funcionaba el control de los mercados: “Por información que fui yo recabando, la más exitosa era la mamá de un pandillero. Administraba todo el mercado, decidía quién vendía, quién no, y cuánto debía pagar para poder vender”.

También lanzaron criticas a los que se oponen al nuevo mecanismo de mercados impulsado por el gobierno: “Esta decrepitud que tenemos que no llegan ni a hacer oposición, son opositores rancios y salen con eso, malo, mal hecho, antes era mejor, ¿cómo vas a comparar? los argumentos de estos opositores torpes, de estos opositores negativos. ¿Cuántas veces fue al mercado usted antes a toparse con un gran desorden, precios caros de de lo que realmente deberían de pagar por los productos?”, sentenció Álvarez.

Esa es la definición exacta de un narco Estado que nos administraban (mercados) en el pasado”, indicó el analista Rodríguez.

Según los analistas Aldo Álvarez y Mauricio Rodríguez, la construcción de este mercado representa un cambio de mentalidad y un esfuerzo por ordenar los espacios comerciales que históricamente han sido desordenados y, en ocasiones, controlados por mafias o clientelismo político.

Para ellos, el mercado San Miguelito, cumple con estándares de primer mundo, busca ofrecer un espacio seguro y organizado para los vendedores y compradores, superando décadas de mercados improvisados o afectados por corrupción.

Álvarez y Rodríguez coincidieron en que, más allá de la infraestructura, la iniciativa busca reivindicar a los comerciantes formales y transformar la percepción pública de los mercados, fomentando orden, limpieza y seguridad.

San Miguelito se proyecta como un punto de interés dentro del centro histórico de San Salvador, donde se promoverán actividades culturales y recreativas para residentes y visitantes.

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