A 30 años del crimen: Inicia la lectura de sentencia contra condenado por el asesinato de Tupac Shakur


El juicio por el tiroteo de 1996 en Las Vegas cerró con un veredicto en menos de tres horas; ahora una jueza dará a conocer la pena que se le aplicará a “Keffe D” Davis

EE. UU. – Tras casi tres décadas sin respuestas judiciales en uno de los casos más emblemáticos de la música, Duane “Keffe D” Davis, de 63 años, comparece este martes ante un tribunal de Las Vegas para conocer la pena de prisión que deberá cumplir por el homicidio del rapero Tupac Shakur en 1996.

Davis, exlíder de la pandilla South Side Compton Crips, fue declarado culpable el pasado 31 de agosto de 2026 por un jurado del condado de Clark de los delitos de homicidio en primer grado con uso de arma mortal. Tras un juicio de 11 días que incluyó el testimonio de 27 testigos, el jurado deliberó menos de tres horas para emitir el veredicto definitivo. La determinación del tiempo de condena —que podría ser de cadena perpetua— quedó en manos de la jueza Carli Kierny, luego de que el procesado renunciara a la fijación de pena por parte del jurado.

El rapero tenía 25 años y estaba en el pico de su carrera cuando fue asesinado en septiembre de 1996 en Las Vegas 

La hipótesis fiscal y el móvil del crimen

Aunque las investigaciones establecieron que Davis no percutó el arma, la legislación del estado de Nevada permite procesar a los organizadores o facilitadores de un delito bajo la misma gravedad que al autor material. La fiscalía demostró que Davis orquestó la emboscada y proporcionó el arma utilizada en el ataque.

El móvil del crimen se remontó a la madrugada del 7 de septiembre de 1996, cuando Shakur y su comitiva agredieron a Orlando “Baby Lane” Anderson —sobrino de Davis— en el vestíbulo del casino MGM Grand en Las Vegas. Horas más tarde, en venganza, un Cadillac blanco se emparejó al vehículo donde transitaba el artista junto al productor Marion “Suge” Knight, desatando la balacera. Shakur falleció seis días después debido a la gravedad de los impactos recibidos.

Las propias declaraciones públicas de Davis en libros y documentales se convirtieron en piezas clave para la condena, descartando la versión de la defensa que sostenía que se trataba de historias inventadas por lucro comercial. Reuters confirmó que el acusado prevé interponer un recurso de apelación.