Para Mateo Rendón, El Salvador avanza hacia la seguridad alimentaria tras enfrentar plagas, clima y déficit agrícola.
EL SALVADOR.- El 2025 ha sido un año “atípico pero favorable” para la agricultura salvadoreña, marcado por una respuesta coordinada ante amenazas como el gusano barrenador, eventos climáticos extremos y el histórico déficit en la producción de granos básicos, afirmó Mateo Rendón, representante de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, durante su participación en el programa Las Cosas Como Son Radio.
Rendón explicó que el país inició el año enfrentando la reaparición del gusano barrenador del ganado, una plaga ausente por más de 30 años. El ingreso del insecto encontró al país sin insumos veterinarios ni el uso de mosca estéril —estrategia clave en su erradicación histórica— lo que obligó a un combate “cuerpo a cuerpo”. Sin embargo, destacó que la articulación inmediata liderada por el Ministerio de Agricultura permitió contener la plaga y evitar un impacto económico severo, logro por el cual El Salvador fue reconocido regionalmente como el país con mejor manejo del problema.
A estos desafíos se sumaron lluvias atípicas en febrero que provocaron una floración prematura del café. Pese a los pronósticos negativos, la desviación de tormentas previstas para octubre y la entrega de insumos agrícolas a pequeños caficultores permitieron una cosecha exitosa. Según Rendón, el país superará el millón de quintales de café exportable este año.
En cuanto a granos básicos, resaltó el cambio en la administración de la tarjeta agrícola, cuyo uso fue restringido exclusivamente a insumos agropecuarios. Esta medida incentivó una mayor siembra de maíz y frijol, corrigiendo prácticas de años anteriores en las que los fondos eran utilizados para otros fines.
Uno de los principales logros del año fue el Programa de Aumento a la Producción Agropecuaria, impulsado tras un llamado del ministro de Agricultura a todas las gremiales del sector, sin distinción política. El plan permitió sembrar inicialmente 500 manzanas de frijol, con rendimientos promedio de 23 quintales por manzana. El éxito llevó a ampliar la siembra hasta alcanzar 13,000 manzanas, con una proyección de 300,000 quintales, reduciendo de forma significativa el déficit nacional.
Rendón señaló que esta producción permitió frenar intentos de especulación en los precios del frijol, que se mantiene entre 80 y 90 centavos de dólar por libra gracias a la intervención directa del Ministerio de Agricultura en los mercados.
Además, el programa incluye 2,400 manzanas de hortalizas, lo que ha estabilizado los precios de productos como tomate, cebolla y chile durante todo el año, incluso en la temporada navideña.
De cara al 2026, la meta es ampliar el programa a 30,000 manzanas de frijol y 30,000 de maíz, con el objetivo de cubrir el consumo nacional estimado en 18 millones de quintales de maíz y 2.5 millones de frijol. Rendón aseguró que, de mantenerse la estrategia y el presupuesto adicional aprobado para el Ministerio de Agricultura, El Salvador podría alcanzar la soberanía alimentaria el próximo año y reducir drásticamente la importación de granos, especialmente desde Nicaragua.
“Esto no es teoría ni estadística; es lo que estamos viendo en el campo todos los días”, concluyó.



