La Junta de Apelaciones de Inmigración de EE. UU. ordenó la deportación del periodista salvadoreño detenido desde hace tres meses pese a que un juez había ordenado su liberación.
ESTADOS UNIDOS.- La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) de Estados Unidos ordenó este viernes la deportación del periodista salvadoreño Mario Guevara, quien permanece desde hace tres meses en una cárcel migratoria en Georgia tras ser detenido mientras cubría una protesta contra el Gobierno del expresidente Donald Trump.
La decisión contradice un fallo previo de un juez de inmigración que había ordenado su liberación. Sin embargo, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) se negó a cumplir la resolución, argumentando que Guevara representaba un “peligro para la comunidad” debido a que transmite en vivo sobre actividades policiales y redadas migratorias.
La BIA decidió reabrir el caso migratorio del reportero, que llevaba 13 años en trámite, y le ordenó regresar a El Salvador. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) criticó duramente la resolución y advirtió que expone al periodista a una deportación inminente.
“El señor Guevara ni siquiera debería estar en detención migratoria, pero el Gobierno lo ha mantenido allí durante meses debido a sus cruciales reportajes sobre la actividad policial”, señaló Scarlet Kim, abogada principal del Proyecto de Discurso, Privacidad y Tecnología de la ACLU.
Guevara vive en Estados Unidos desde 2004 y es padre de tres hijos, dos de ellos ciudadanos estadounidenses. Uno de sus hijos depende de él para recibir atención médica a largo plazo.
El comunicador fue arrestado el 14 de junio en Doraville, noreste de Atlanta, mientras cubría una protesta del movimiento No Kings, pese a estar identificado como periodista. Fue acusado por tres cargos menores, además de enfrentar otro proceso en el condado de Gwinnett por manejo imprudente; ambos casos fueron desestimados, pero su proceso de deportación continuó.
“Si el señor Guevara es deportado, será un resultado devastador para un periodista cuya detención inicial constituyó una grave violación de sus derechos”, dijo Cory Isaacson, director legal de la ACLU de Georgia.
La organización presentó una moción de emergencia ante un tribunal federal para frenar la expulsión y mantiene una solicitud de habeas corpus en favor del reportero, al considerar ilegal su permanencia en detención migratoria.
CON INFORMACIÓN DE EFE



