Especialistas: escuelas funcionaban como semillero de pandillas; es urgente recuperar la presencia del Estado y la disciplina


“El país heredó un sistema colapsado y desmantelado, sin visión de futuro y sin funcionalidad, donde la disciplina y la obediencia en las escuelas eran prácticamente inexistentes”, afirmaron.

EL SALVADOR.- El analista político, Aldo Álvarez se refirió a las recientes medidas implementadas por el Ministerio de Educación, liderado por Karla Trigueros, en centros educativos y destacó que, antes de hablar de reformas de fondo, es necesario enfrentar el problema de la disciplina estudiantil.

“En esas condiciones, ¿de qué te sirve entrarle a una cuestión de fondo como la reforma curricular si tenés este contexto? No me cabe duda de que se está trabajando, pero hay que devolver las cosas a su justa dimensión”, afirmó en el programa La Cadena Mundial de Las Cosas Como Son.

Álvarez señaló que en el pasado muchas escuelas, principalmente públicas, enfrentaban graves problemas de obediencia, disciplina y orden, al punto de que “en una realidad inversa, eran los alumnos quienes amenazaban a los profesores”.

“La educación debe cumplir su finalidad: formar a las nuevas generaciones con visión de futuro. El aprendizaje es un medio para lograr ese objetivo, y no podemos descuidarlo”, subrayó.

Por su parte el analista, Carlos Acevedo destacó la importancia de que el Estado recupere su presencia en las escuelas, que en el pasado funcionaban como puntos de control de pandillas.

“Las escuelas también eran un punto de control y semillero de pandillas. Estas primeras medidas que ha tomado la ministra, aunque son formalismos, son importantes porque ponen al Estado presente en las escuelas, cosa que se había perdido”, señaló Acevedo.

“Esto dice que el Estado está presente y para cualquier intento de reagrupación de las pandillas; esas señales son importantes.…Esas medidas aparentemente cosméticas creo que preparan el terreno para cosas de mayor volumen”, agregó.

El analista enfatizó que la educación no solo cumple un objetivo académico, sino que también es un instrumento clave para la formación de ciudadanía y valores, especialmente en contextos donde la disciplina y el orden habían sido abandonados.

Acevedo agregó que, aunque las medidas actuales pueden parecer simples formalismos, representan un paso inicial necesario para garantizar la autoridad escolar y prevenir que los estudiantes se conviertan en víctimas o agentes de conductas delictivas.

“Antes de pensar en reformas curriculares o cambios estructurales profundos, lo primero es asegurar que haya orden y presencia del Estado en las escuelas”, concluyó el analista.

Respecto al papel de la ministra, Álvarez señalaron que, aunque su perfil es académico y militar, debe enfrentar un sistema con retos históricos, donde las medidas disciplinarias y la supervisión efectiva son pasos necesarios para garantizar que la educación cumpla con sus objetivos de formación ciudadana y preparación para el futuro.

“Esto dice que el Estado está presente y para cualquier intento de reagrupación de las pandillas; esas señales son importantes.…Esas medidas aparentemente cosméticas creo que preparan el terreno para cosas de mayor volumen”, resaltó Acevedo.

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