En 2024, el país recibió $8,479 millones en remesas, cifra que representa el 22 % del Producto Interno Bruto (PIB).
EL SALVADOR.- La aprobación de la “Gran y Hermosa Ley” en el Senado de Estados Unidos podría significar una reducción de casi $82 millones anuales para la economía salvadoreña, según estimaciones del Instituto Salvadoreño del Migrante (INSAMI). El impuesto no aplica a las remesas electrónicas.
El proyecto conocido como The One Big Beautiful Bill Act, fue aprobado por 51 votos contra 50, con el desempate ejercido por el vicepresidente JD Vance, y regresa a la Cámara de Representantes para su última revisión.
La normativa, impulsada por el presidente Donald Trump, establece un impuesto del 1% a las remesas enviadas en efectivo al extranjero. Los salvadoreños que envían remesas desde Estados Unidos pagan por el servicio de transferencia. A este gasto, se sumaría el 1% de impuesto establecido por la nueva normativa, lo que incrementaría el costo total del envío de dinero en efectivo hacia El Salvador.
En ese sentido, el director ejecutivo de INSAMI, Jizi Moza, explicó que, sobre los $8,200 millones que El Salvador recibe en remesas, según informes oficiales, ese 1% representa un ingreso potencial que dejaría de circular en la economía nacional ($82 millones), dijo en una entrevista de televisión, la mañana de este miércoles.
Moza señaló que las remesas tienen un rol clave en el consumo interno, aunque no necesariamente en la productividad, y propuso que exista una política monetaria que oriente su uso para generar beneficios tanto para quienes las envían como para quienes las reciben.




