Habrá una ronda de votación en la que se necesita un consenso de dos tercios de los sufragios para consagrar al reemplazante de Francisco como nuevo jefe de la Iglesia Católica
ROMA.- Ha comenzado el Cónclave ya con los 133 Cardenales electores en la Capilla Sixtina, cada Cardenal jura ante los Evangelios guardar en secreto todo lo que ocurra durante la elección papal, bajo pena de Excomunión.
Los miembros del Colegio Cardenalicio entonan cantos gregorianos e invocan al Espíritu Santo para pedir su guía durante el proceso de elección del nuevo pontífice.
Habrá una ronda de votación en la que se necesita un consenso de dos tercios de los sufragios para consagrar al reemplazante de Francisco como nuevo jefe de la Iglesia Católica.




Los cardenales que deberán buscar desde esta tarde de miércoles al sucesor del papa Francisco en el cónclave se congregaron en la Capilla Paulina del Vaticano poco antes de desfilar hasta su encierro en la Capilla Sixtina.
Esta capilla monumental, edificada y decorada en tiempos de Paolo III (1535-1549), forma parte del Palacio Apostólico y se halla en su primera planta, a pocos metros de la Sixtina, separadas solo por una gran galería conocida como la Sala Regia.
Por ella desfilarán los 133 cardenales de todo el mundo llamados a elegir al sucesor de Francisco hasta su encierro en la Sixtina para la primera votación.
Los purpurados acudirán en procesión, entonando las letanías y el canto ‘Veni Creator’ con el que invocan la acción del Espíritu Santo en sus deliberaciones.
En el cortejo también participarán los secretarios de los cardenales, ceremonieros pontificios, diáconos y prelados, que deberán abandonar el lugar cuando empiecen las reuniones.
El maestro de ceremonia declaró “Extra omnes” y todos los no esenciales salieron de la Capilla Sixtina.



