La Asamblea Nacional aprobó una reforma constitucional que reemplaza la vicepresidencia por los llamados ‘designados presidenciales’. El movimiento ocurre mientras Ortega apenas registró ocho apariciones públicas en 2026 y crece la presión internacional sobre su régimen
MANAGUA. – El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo eliminó la figura histórica del vicepresidente en Nicaragua, sustituyéndola por el cargo de «designados presidenciales» a través de una reforma constitucional aprobada por la Asamblea Nacional, informó el periódico La Prensa.
La modificación afecta al artículo 126 de la Constitución Política. El texto anterior establecía que la Presidencia podía nombrar vicepresidentes con funciones asignadas e inmunidad; la nueva redacción elimina dicha mención y estipula que la Presidencia nombrará «Designados Presidenciales» para cumplir las funciones que le sean asignadas. La norma entrará en vigencia tras su aprobación en segunda legislatura y publicación en La Gaceta.
El cambio se produce tras más de 20 meses sin nombramientos en la Vicepresidencia, cargo que ocupó por última vez Rosario Murillo antes de ser ascendida a «copresidenta» en las reformas de 2025. Analistas y opositores en el exilio, como el exprecandidato Juan Sebastián Chamorro, señalan que el ajuste podría estar vinculado a la salud de Ortega y a un intento de perfilar constitucionalmente a su hijo, Laureano Ortega Murillo, en labores clave de política exterior.



