Los equipos de rescate realizaron inmersiones de hasta 58 metros de profundidad para localizar al piloto y al pasajero.
GUATEMALA.- Los Bomberos Voluntarios de Guatemala continuaban este viernes la búsqueda del piloto Jorge Rodolfo Molina y del pasajero Pablo José Polanco Agustín, desaparecidos tras la caída y el hundimiento de un helicóptero Eurocopter EC130 en el lago Atitlán, en el departamento de Sololá.
La aeronave, con matrícula TG-GUH, transportaba a siete personas cuando se precipitó al agua el jueves, durante una aproximación al helipuerto de un complejo hotelero ubicado en la zona norte del lago, cerca de Panajachel.
Los equipos de rescate utilizaron un dron submarino que descendió hasta 58 metros (190 pies) de profundidad durante las operaciones para localizar el helicóptero. Las labores se suspendieron durante la noche debido a las condiciones climáticas y se reanudaron el viernes, aunque las lluvias volvieron a dificultar el trabajo de los socorristas.
En el operativo participaban cuatro embarcaciones y la sección de Hombres Rana de los Bomberos Voluntarios. Los equipos también empleaban un sonar Aqua Eye y bolsas de elevación para apoyar la localización y eventual extracción de la aeronave.
El oficial Juan Muñoz Díaz informó que, hasta el mediodía del viernes, se habían realizado dos inmersiones sin resultados sobre el paradero de los desaparecidos. Los rescatistas presumían que ambos hombres podrían haber quedado atrapados dentro del fuselaje tras el impacto contra el agua.
Cinco personas sobrevivieron al accidente
Los otros cinco ocupantes lograron salir con vida poco después del accidente, con ayuda de personas y lancheros que se encontraban en el área antes de la llegada de los cuerpos de socorro.
Los sobrevivientes fueron identificados como Andrea Lozano, Diego Díaz, César Enrique Catún, Katherine Victoria Chay Carrillos y Sandra Nataly Santizo Romero. Todos presentaron crisis nerviosa y quedaron bajo evaluación médica en un hotel de la zona.
Investigan las causas del accidente
Según el relato de un allegado del piloto, el helicóptero realizaba su tercer trayecto del día y seguía a otras dos aeronaves que ya habían aterrizado en Panajachel. Los pasajeros se dirigían a un congreso relacionado con el sector de seguros, que se desarrollaría en hoteles de la zona.
El allegado afirmó que Molina acumulaba más de 15,000 horas de vuelo en helicóptero y relató que el piloto habría logrado abrir una puerta trasera de la aeronave, lo que permitió la salida de algunos ocupantes. Sin embargo, esta versión no había sido confirmada por las autoridades.
El mismo hombre atribuyó el accidente a una posible falla mecánica y sostuvo que el piloto habría intentado evitar un impacto frontal contra el agua. No obstante, las causas de la caída aún no habían sido establecidas oficialmente.
Las autoridades aeronáuticas y policiales mantenían abierta la investigación, mientras los equipos de rescate continuaban las labores para localizar a los dos desaparecidos y determinar la ubicación exacta del helicóptero hundido.
Con información de medios internacionales


