Modernización del tiempo del trabajo: “los beneficios que tienen los trabajadores en el país, no están en discusión”


El debate central se enfoca en cómo flexibilizar o redistribuir dicho tiempo (con esquemas planteados de 10, 11 o hasta 12 horas diarias para cumplir la jornada en menos días), considerando las necesidades particulares de industrias como el turismo, la construcción o el sector manufacturero.

Representantes del sector empleador, trabajador y de gobierno continúan en conversaciones en el seno del Consejo Superior del Trabajo para analizar la redistribución de la jornada laboral de 44 horas semanales estipulada por la ley.

Jorge Arriaza, presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) y representante del Consejo Superior del Trabajo (CST) destacó la apertura al diálogo y aclaró que la jornada máxima de 44 horas semanales, así como los derechos y garantías actuales de trabajadores y empresas, no están en discusión ni se van a modificar.

“Hay temas que no están en discusión, por ejemplo, los beneficios que tienen los trabajadores en el país, eso no está en discusión. Ni tampoco las garantías que tienen las empresas, tampoco están en discusión. Ahora, como hay un período que establece la Constitución de 44 horas a la semana, eso definitivamente hay un acuerdo ya de que no va a modificarse. Eso tiene que dar tranquilidad en el sentido de que ni a trabajadores ni a empleadores vamos a tener un tema diferente. Lo que está en parte en discusión es cómo se van a distribuir esas 44 horas”, declaró Arriaza.

El debate central se enfoca en cómo flexibilizar o redistribuir dicho tiempo (con esquemas planteados de 10, 11 o hasta 12 horas diarias para cumplir la jornada en menos días), considerando las necesidades particulares de industrias como el turismo, la construcción o el sector manufacturero.

Asimismo, Arriaza enfatizó que la adopción de estos nuevos esquemas de trabajo tendría un carácter voluntario y aplicable de común acuerdo entre empleador y trabajador. Las mesas de diálogo continúan activas con la participación de diversos actores sociales y religiosos con el objetivo de alcanzar un consenso amplio.

PROPUESTA DE FLEXIBILIZACIÓN LABORAL REQUERIRÁ APROBACIÓN DEL REFORMAS LEGALES EN EL SALVADOR

Arriza explicó que cada rubro económico —como los call centers, la industria, el comercio o la construcción— posee dinámicas operativas distintas. Anteriormente, empresas de diversos sectores ya habían solicitado ajustar sus horarios, pero la legislación vigente impedía al Ministerio autorizar dichos cambios.

De concretarse un acuerdo en el Consejo Superior del Trabajo, la propuesta final se presentará al Presidente de la República para su evaluación. De contar con su visto bueno, el Ejecutivo remitirá a la Asamblea Legislativa las iniciativas correspondientes para modificar la legislación secundaria o el marco constitucional según corresponda, otorgando respaldo legal a los nuevos horarios flexibles.

“La recomendación que le tendremos que hacer llegar al señor Presidente implicaría que después él, según su criterio, lo analice y, obviamente, envíe reformas a la Asamblea Legislativa ya sea de orden constitucional o de legislación secundaria. Pero sí, definitivamente hay que hacer reformas eh legales”, dijo Arriza.

PROPUESTA DE SALARIO VITAL

La modernización laboral ha puesto sobre la mesa la propuesta de sindicatos de ajustar los ingresos de los trabajadores, la instancia legal y competente para tratar esta materia es el Consejo Nacional del Salario Mínimo.

Arriza mostró su apertura para abordar discusiones en torno a la revisión del salario mínimo y la propuesta de un haber vital que cubra las necesidades básicas de la población, condicionando estos incrementos a la productividad de las empresas.

“Como sector privado hemos dicho siempre que estamos abiertos a conversar sobre estos temas y señalamos que la base del salario es la productividad. En la medida que haya más productividad, podemos llegar a mejorar las condiciones”, sostuvo.