Jueces de la CPI autorizaron al fiscal, Karim Khan, reanudar la investigación por presuntos crímenes de lesa humanidad por considerar que el Estado “no está investigando o no ha investigado hechos”
VENEZUELA.- La Corte Penal Internacional (CPI) ha autorizado este martes al fiscal Karim Khan a reanudar su investigación sobre la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela, al considerar que los “procesos penales internos” de Caracas “no reflejan suficientemente el alcance” del caso y hay “periodos de inactividad inexplicables”.
“De conformidad con el artículo 18(2) del Estatuto, la Sala concluye que Venezuela no está investigando o no ha investigado hechos delictivos que puedan constituir delitos a que se refiere el artículo 5 del Estatuto que reflejen suficientemente el alcance de la intención de la Fiscalía”, precisa.
Además, señala que Venezuela “parece haber tomado medidas de investigación limitadas; parece haber períodos de inactividad investigativa inexplicable y las investigaciones internas parecen no reflejar suficientemente las formas de criminalidad que la Fiscalía pretende investigar”.
En ese sentido, destaca el hecho de que “el enfoque de las investigaciones internas parece estar generalmente en los perpetradores directos de bajo nivel”.
La Sala también destaca que las determinaciones están “en consonancia con las opiniones y preocupaciones expresadas por las posibles víctimas”.
En 2021 la fiscalía de la CPI anunció su decisión de abrir una investigación formal a Venezuela por presuntos crímenes de lesa humanidad y firmó con el Estado un memorando de entendimiento basado en el principio de la complementariedad positiva establecido en el Estatuto de Roma. El gobierno de Nicolás Maduro solicitó un aplazamiento de la investigación.
Recientemente el gobierno de Maduro señaló a la fiscalía de la CPI de cometer “irregularidades y violaciones” del debido proceso y la acusó de mantener “vínculos probados” con organizaciones no gubernamentales que han aportado información contra autoridades nacionales, poniendo en duda su “debida imparcialidad y objetividad”.



