Además, cientos de turistas extranjeros continúan desaparecidos, mientras los equipos de rescate mantienen una intensa búsqueda de supervivientes.
NEPAL.- Las autoridades de Nepal elevaron este jueves a 289 la cifra de fallecidos tras la riada masiva que devastó varias localidades en la frontera con el Tíbet, luego del desbordamiento del río Bhote Koshi.
El portavoz de la Policía nepalí, Abhi Narayan Kafle, confirmó a EFE el último balance y aseguró que 445 personas han sido rescatadas con vida, entre ellas 27 extranjeros.
644 turistas siguen desaparecidos
De acuerdo con el último balance de la Junta de Turismo de Nepal, al menos 644 turistas registrados en la zona del desastre continúan desaparecidos. De ellos, 127 son nepalíes y 517 extranjeros.
Entre los desaparecidos figuran principalmente ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia y Australia. Mientras tanto, China informó que Nepal les notificó la desaparición de cerca de 100 ciudadanos chinos en la zona afectada.
Las autoridades chinas, por su parte, reportaron tres fallecidos y 558 personas con las que se ha perdido el contacto en el condado tibetano de Gyirong, lo que eleva el balance provisional conjunto a más de 290 muertos y alrededor de 1,400 desaparecidos.
10,000 familias necesitan ayuda urgente
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que unas 10,000 familias necesitan ayuda inmediata tras la inmensa riada que golpeó el distrito nepalí de Rasuwa, en la provincia de Bagmati.
El desastre también provocó graves daños en el sistema sanitario. Cuatro centros de salud resultaron afectados, tres de ellos completamente destruidos, mientras otros dos hospitales presentan interrupciones en sus servicios.
La OMS ya envió una primera avanzada de ayuda, que incluye tiendas de campaña para facilitar la prestación de servicios médicos en las zonas devastadas.
Miles de rescatistas trabajan en la zona
Unos 7,400 efectivos de la Policía y el Ejército permanecen desplegados en las áreas afectadas. Durante la madrugada y primeras horas de este jueves, las fuerzas de seguridad rescataron a 123 personas que estaban atrapadas o incomunicadas.
Los equipos militares utilizan helicópteros para trasladar a turistas y otros sobrevivientes hacia Katmandú, mientras continúan las operaciones para localizar a más personas.
Muchas de las víctimas fueron arrastradas kilómetros río abajo por una enorme masa de agua, lodo, piedras y escombros, junto con parte de la infraestructura de las localidades afectadas.
Investigan las causas del desastre
Las autoridades continúan evaluando el origen de la riada. Inicialmente se consideró la posibilidad de un desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet, aunque el Gobierno nepalí también aludió a un posible terremoto.
Posteriormente, el Servicio Geológico de Estados Unidos concluyó que el fenómeno estuvo relacionado con un deslizamiento de magnitud 5,2.
Además, científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) advirtieron que los escombros acumulados podrían formar represas naturales y provocar un segundo episodio catastrófico si estas estructuras colapsan.
La televisión estatal china CCTV informó también que la magnitud del corrimiento de lodo generó vibraciones equivalentes a las de un terremoto de magnitud 5,1. El análisis de las ondas sísmicas determinó posteriormente que no se trató de un terremoto tectónico, sino de un fenómeno provocado por el colapso y desplazamiento de una enorme masa de tierra y lodo.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate mientras el balance de víctimas continúa aumentando y persiste la incertidumbre sobre el número final de desaparecidos.
EFE



