Washington controlará la comercialización del crudo y los ingresos, mientras el Gobierno de Trump busca reactivar el sector energético venezolano pese a que requerirá fuertes inversiones para aumentar la producción.
VENEZUELA.- La estatal venezolana Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) anunció este miércoles que se encuentra avanzando en negociaciones con el Gobierno de Estados Unidos para concretar la venta de “volúmenes de petróleo” a ese país. La empresa indicó que las conversaciones se llevan a cabo bajo un marco estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo, y siguiendo esquemas similares a los utilizados con otras compañías internacionales como Chevron.
La declaración se conoce en medio de un escenario político y energético inédito: tras años de sanciones que habían limitado la relación petrolera entre Caracas y Washington, las conversaciones buscan definir las condiciones para reintegrar el crudo venezolano al mercado estadounidense después de un prolongado período de restricciones.
Posteriormente Trump confirmó que Venezuela comprará en lo sucesivo únicamente productos del país norteamericano con lo recaudado por su nuevo acuerdo petrolero.
“Me acaban de informar que Venezuela comprará exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero“, escribió en Truth Social, detallando que “estas compras incluirán, entre otras cosas, productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos fabricados en EE.UU. para mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas de Venezuela”.
Asimismo indicó que Caracas se compromete a hacer negocios con Washington como “su principal socio”, lo cual calificó como “una decisión acertada y muy beneficiosa para el pueblo venezolano y para EE.UU.”.
Contexto político y sanciones
El anuncio llega en un momento de fuerte presión estadounidense sobre el sector energético venezolano, tras un operativo en el que fuerzas de EE. UU. detuvieron al presidente venezolano Nicolás Maduro, lo que ha generado reacciones internacionales y un cambio en la administración local.
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha asegurado que el Gobierno de Venezuela se ha comprometido a transferir entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para ser vendidos en los Estados Unidos, en lo que representa un intento por “liberar” el flujo de crudo que durante años estuvo bloqueado por las sanciones.
El Gobierno estadounidense también ha señalado que controlará las ventas de petróleo venezolano “indefinidamente” y que los ingresos derivados de estas operaciones serán gestionados desde Washington, con la intención de que parte de esos fondos beneficien tanto a ciudadanos venezolanos como estadounidenses.

Reacciones y perspectivas
La industria energética en Estados Unidos ha recibido estas noticias con cautela, ya que la reactivación del sector petrolero venezolano requerirá inversiones significativas y tiempo para revitalizar su infraestructura, muy deteriorada después de años de crisis y falta de mantenimiento.
Analistas destacan que, si bien Venezuela posee las mayores reservas de crudo del mundo, su producción actual se mantiene muy por debajo de su potencial, y la reanudación de exportaciones a gran escala dependerá de la evolución de las negociaciones y del contexto político en ambos países.
Con información de medios internacionales.


