Avanza el proyecto de ley fiscal y de inmigración de Trump en la Cámara Baja


La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que el paquete añadirá 3.3 billones de dólares al déficit durante la década y 11.8 millones más de personas quedarán sin cobertura de salud.

EE.UU.- Los republicanos de la Cámara de Representantes se preparaban para votar este jueves temprano el proyecto de ley de recortes fiscales y de gastos de 4.5 billones de dólares del presidente Donald Trump, tras pasar la noche en vela mientras los líderes del Partido Republicano y el propio presidente trabajaban para persuadir a los escépticos y cumplir con la fecha límite del 4 de julio.

Los debates finales comenzaron en las primeras horas de la madrugada después de otro día y noche caóticos en el Capitolio. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, insistió en que se cumpliría el plazo, con apenas unos días para actuar después de que el Senado aprobara el paquete por el margen más estrecho y el vicepresidente JD Vance rompiera un empate en la votación.

“Nuestra senda es marchar adelante y terminarlo”, dijo Johnson, en una comparecencia en plena noche tras una serie de reuniones a puerta cerrada. “Cumpliremos con nuestro plazo del 4 de julio”.

El resultado sería un hito para el presidente y su partido, al cumplir el improbable objetivo de compilar una larga lista de prioridades republicanas en lo que llaman su “un gran y hermoso proyecto de ley”, un documento de más de 800 páginas. Con los demócratas unificados en oposición, el proyecto de ley se convertirá en una medida definitoria del regreso de Trump a la Casa Blanca, con control republicano del Congreso.

La prioridad del paquete son 4.5 billones de dólares en rebajas de impuestos promulgados en el primer mandato de Trump, en 2017, que expirarían si el Congreso no actuara, junto con nuevos recortes. Esto incluye permitir a los trabajadores deducir propinas y pago de horas extras, y una deducción de 6,000 dólares para la mayoría de los adultos mayores que ganan menos de 75,000 dólares al año.

También hay una fuerte inversión, 350,000 millones de dólares, en seguridad nacional y el programa de deportaciones de Trump y para ayudar a desarrollar el sistema defensivo “Cúpula Dorada” sobre el país.

Para ayudar a compensar los costos de la pérdida de ingresos fiscales, el paquete incluye 1.2 billones de dólares en recortes a Medicaid y a los cupones de alimentos, en gran parte imponiendo nuevos requisitos de trabajo, también para algunos padres y personas mayores, y un retroceso masivo de las inversiones en energía limpia.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estima que el paquete añadirá 3.3 billones de dólares al déficit durante la década y 11.8 millones más de personas quedarán sin cobertura de salud.

“Esta fue una oportunidad generacional para aprobar el conjunto más completo y consecuente de reformas conservadoras en la historia moderna, y eso es exactamente lo que estamos haciendo”, dijo el representante Jodey Arrington, republicano por Texas, presidente del Comité de Presupuesto de la Cámara.

Demócratas unidos contra el proyecto de ley

Los demócratas se unieron contra el proyecto de ley, que consideran un regalo fiscal para los ricos pagado a expensas de los más vulnerables de la sociedad, lo que uno llamó “crueldad de goteo”.

“¿No tienen vergüenza?” dijo la representante Rosa DeLauro, demócrata por Connecticut. “Tengan el coraje moral de oponerse a este proyecto de ley”.

El líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, lo llamó “un gran feo proyecto de ley”.

Llevar el paquete hasta este punto en el Congreso ha sido difícil desde el principio. Los republicanos han luchado arduamente con el proyecto de ley casi en cada paso del camino en la Cámara y el Senado, a menudo logrando el éxito solo por el margen más estrecho: apenas un voto. La escasa mayoría de 220-212 en la Cámara deja poco margen para deserciones.