Capturan al exjefe del Estado Mayor de Honduras por los delitos de homicidio y lesiones graves contra dos ciudadanos


“No lograrán callarme. Nunca di una orden de atentar contra ningún hondureño”, señaló el general Romeo Vásquez Velásquez tras ser capturado.

HONDURAS.- Capturan al general en condición de retiro, Romeo Vásquez Velásquez por la muerte de Isis Obed Murillo. En el requerimiento fiscal contra Romeo Vásquez Velásquez, se le acusa por los delitos de homicidio y lesiones graves contra dos ciudadanos, hechos que se suscitaron durante la crisis del Golpe de Estado en 2009.

El ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, confirmó la detención del general Romeo Vásquez Velásquez, el exsubjefe Venancio Cervantes y Carlos Roberto Puerto.

Bajo un fuerte resguardo militar han sido trasladados a las instalaciones de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).

El Ministerio Público (MP), a través de la Fiscalía Especial de Derechos Humanos (FEDH), presentó requerimiento fiscal contra los señores Romeo Orlando Vásquez Velásquez, exjefe del Estado Mayor Conjunto; el exsubjefe, Venancio Cervantes Suazo; y Carlos Roberto Puerto Fúnez, excomandante del Comando de Operaciones Especiales, por suponerlos responsables de los delitos de homicidio y lesiones graves contra los ciudadanos Isis Obed Murillo Mencías y Alex Roberto Zavala Licona, simpatizantes que permanecían en los alrededores del Aeropuerto Internacional Toncontín a la espera del retorno al país del entonces presidente constitucional, José Manuel Zelaya Rosales.

El joven Isis Obed Murillo Mencías perdió la vida tras recibir un proyectil de arma de fuego en la cabeza mientras participaba en una manifestación pacífica en las inmediaciones del aeropuerto, mientras que el ciudadano Alex Roberto Zavala Licona sufrió graves lesiones a consecuencia de los disparos realizados por elementos de las Fuerzas Armadas.

“De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, las actuaciones de los militares fueron brutalmente desproporcionadas, ya que dispararon de manera indiscriminada con fusiles de alto poder y grueso calibre (M16) contra ciudadanos que ejercían su derecho a manifestarse pacíficamente. Dichas acciones, que resultaron en muertes y graves lesiones, no fueron actos aislados, sino crímenes ejecutados por elementos de las Fuerzas Armadas bajo órdenes directas del jefe del Estado Mayor Conjunto, el subjefe y el director de Operaciones Especiales”, detalla en un comunicado de prensa el Ministerio Público.

Según el requerimiento fiscal, “los altos mandos del Estado Mayor Conjunto, responsables directos de comandar y planificar el operativo, no solo incumplieron su deber de supervisar y controlar a sus subordinados, sino que, con pleno conocimiento de los hechos, permitieron y facilitaron estas atrocidades. Su negligencia e inacción configuraron graves violaciones a los derechos humanos, dejando a los manifestantes a merced de una fuerza militar que actuó con una violencia inhumana y desmedida”.

“No lograrán callarme. Nunca di una orden de atentar contra ningún hondureño”, señaló el general Romeo Vásquez Velásquez tras ser capturado.

Las Fuerzas Armadas de Honduras, en relación a la captura de tres exmiembros de esa institución, por la presunción de delitos de violación de derechos humanos cometidos el 5 de Julio de 2009 en el marco del golpe de Estado en contra del Presidente José Manuel Zelaya Rosales, a la opinión pública nacional e internacional comunicó:

  1. Condenamos todo golpe de Estado, de los cuales se derivan efectos perniciosos en el marco del rompimiento del Estado de Derecho y la violación a la Constitución de la República.
  2. Rechazamos de manera categórica cualquier acción que implique la violación de los derechos humanos y las garantías constitucionales.
  3. Garantizamos que no habrá más golpes de Estado, ya que las nuevas generaciones de oficiales estamos firmemente comprometidos con el respeto al marco legal de nuestro país. Reconocemos la importancia de aprender de la historia y de fortalecer nuestra institucionalidad, asegurando que el respeto a la Constitución de la República y los derechos humanos sean pilares fundamentales en el cumplimiento de nuestra misión.
  4. Reiteramos que, en cumplimiento al mandato constitucional, por ningún motivo las armas confiadas a nuestra institución militar serán utilizadas para afectar a nuestro pueblo.