El velocista Tebogo, diamante de Botsuana, aspira al doblete de oros en París-2024

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El joven atleta, que ganó la plata en los 100 metros y el bronce en los 200 metros en los Mundiales de Budapest, terminó segundo el 20 de abril en Nairobi.

FRANCIA.- Cumplirá 21 años en junio y procede de Botsuana, un país del sur de África conocido por sus diamantes. Pero en los Juegos Olímpicos de París será el oro el objetivo de Letsile Tebogo, primer africano en colgarse una medalla en los 100 metros en los Mundiales, el año pasado.

El joven atleta, que ganó la plata en los 100 metros y el bronce en los 200 metros en los Mundiales de Budapest, terminó segundo el 20 de abril en Nairobi, en su distancia preferida, los 200 metros en el Kip Keino Classic.

Firmó el mismo tiempo (19,61) que el estadounidense Courtney Lindsey. «No estoy decepcionado por mi rendimiento», reaccionó Tebogo, recordando que tiene «una larga temporada por delante».

Tebogo, que también se distinguió al establecer un nuevo récord del mundo en los 300 metros (30,69), en febrero en Pretoria, está convencido de que los velocistas africanos dominarán la temporada, con los Juegos Olímpicos (26 de julio-11 de agosto) como punto culminante.

«Soy el hombre más rápido de África en los 200 metros», recordó la semana pasada en conferencia de prensa, con el mejor crono continental en la distancia, establecido el año pasado en Londres (19,50).

Su sueño, convertirse en el primer africano en conquistar las carreras antaño dominadas por su ídolo, el jamaicano Usain Bolt. Desde la retirada de esta leyenda en 2017, que conquistó ocho medallas de oro olímpicas, son los estadounidenses los que dominan el esprint masculino mundial.

Admirador de Bolt –
«Es la persona a la que más admiro. Lo que logró es increíble. Cada vez que corría lo veía en la tele», cuenta en una entrevista reciente con la AFP.

«Todo el mundo recuerda a Usain y me gustaría que el público se acuerde de mí cuando me retire», afirma este joven cuyo campo base es la universidad de Oregón, en la costa oeste de Estados Unidos.

«No necesito ser el número 1 de todos los tiempos, formar parte de los tres primeros bastará», muestra su ambición el atleta que creció en Kanye, pequeña localidad a 70 kilómetros de la capital de Botsuana, un país poco poblado limítrofe con Sudáfrica.

Ningún otro africano puede presumir de haber terminado en los tres primeros puestos de los 100 metros en un campeonato del mundo hasta que Tebogo se diese a conocer en Budapest.

El 20 de agosto de 2023 en la final del hectómetro, firmó un tiempo de 9,88 segundos, muy cerca del récord del mundo establecido por Bolt en 2009, terminando segundo detrás del estadounidense Noah Lyles, campeón del mundo. Cinco días después, en los 200 m, terminó tercero, a 29 centésimas del campeón, de nuevo Lyles.

‘Estrella ascendente’ –
Su madre Seratiwa, antigua atleta, se mordía las uñas en Budapest. «Siempre el temor de una salida en falso, de una descalificación, de una elongación muscular u otra lesión», contó a una radio local de Botsuana.

Tebogo, por su parte, estaba tranquilo. «Me relajo escuchando música de mi país. Eso me recuerda de dónde vengo y lo que represento».

«El mundo lo considera como una estrella ascendente del atletismo», dice su madre, «pero cuando regresa a Botsuana es un chico humilde y respetuoso».

Pese a jugar a fútbol en su infancia como todos sus amigos, no tardó en decantarse por el atletismo.

Tebogo brilló en dos campeonatos consecutivos sub-20, en 2021 en Kenia y un año después en Colombia. Ganó la final de los 100 m y fue segundo en los 200 m.

Tebogo no dudó en imitar los gestos de Bolt en Cali, gesticulando y sonriendo ante el jamaicano Bouwahjgie Nkrumie, segundo en los 100 m, una vez rebasada la línea de meta.

«No quería faltar al respeto. Tenía ganas de que los telespectadores disfrutasen y recordarles lo que hacía Usain en su época», se justifica, a la espera de escribir su propia leyenda olímpica.