21 de Marzo día mundial del bosque


Una expedición de exploradores, se adentró en las gélidas aguas de la Patagonia para estudiar uno de los pocos ecosistemas no intervenidos por el hombre.

ARGENTINA. – Un equipo multidisciplinar de investigadores ha zarpado hacia el fin del mundo para estudiar un ecosistema marino esencial para luchar contra el cambio climático. La expedición, pretende recopilar datos sobre los bosques de macroalgas situados en la Península Mitre, en la Patagonia argentina, considerados importantes sumideros de carbono.

En el extremo sur del continente americano, en el archipiélago de Tierra del Fuego, enormes manchas de algas se extienden varios metros bajo la superficie del océano. Son los bosques de macroalgas, literalmente bosques sumergidos y «uno de los ecosistemas más inhóspitos e inexplorados del planeta», afirma Cristian Lagger, biólogo marino.

Según el biólogo, los bosques de macroalgas se encuentran entre los ecosistemas más biodiversos y productivos del mundo. Además, ocupan el 28% de los ambientes costeros del planeta, lo que equivaldría a una superficie similar a la de la selva amazónica si se agruparan en un solo lugar.

La expedición tuvo lugar en septiembre, el último mes del invierno patagónico, por lo que el frío también fue un obstáculo. «Probablemente fuimos la primera expedición científica en realizar buceos en esos sitios de la Península durante el invierno».

Sin embargo, el investigador afirma que los estudios han predicho que el sur de Sudamérica, por ser una región subantártica, sería uno de los pocos lugares del planeta donde el calentamiento progresivo de los océanos se produciría más lentamente. «Lo que convertirá a la región peninsular en un refugio de aguas frías para los bosques de macroalgas y otras especies que dependen de este ecosistema», indica Lagger.